Marketing

Así es el nuevo y polivalente CMO

Poniendo bajo el microscopio el ADN del CMO moderno

En la nueva era digital el CMO carga sobre sus espaldas con muchísimos retos y está obligado a ser dueño de una larguísima retahíla de habilidades para enfrentarlos.

marketeroEl universo del marketing está en plena expansión y a los CEOs no les queda más remedio que asegurarse (al 100%) de que tienen a la persona adecuada apoltronada en el sillón de CMO. De lo contrario, los cambios, que laten a un ritmo frenético en lo más íntimo de corazón del consumidor, podrían ser pasados por alto por las empresas.

La transformación digital, esa que tan de cerca toca al marketing, no es nueva en modo alguno. Pero si el marketing necesita evolucionar (y hacerlo a marchas forzadas), también necesitan hacerlo quienes están al timón de esta disciplina dentro de las organizaciones.

En marzo de 2018 la consultora Spencer Stuart puso sobre la mesa una noticia que se revelaba como extraordinariamente positiva para los CMOs. El tiempo medio que el director de marketing aguanta en el cargo se ha incrementado de los 42 a los 44 meses. Y se trata de una cifra que marca un punto y aparte con respecto a las estadísticas de años anteriores, cuando a la vida media de los CMOs le dio por contraerse y zambullirse en un pozo sin fondo.

Pero, ¿por qué el CMO (convertido antaño en chivo expiatorio) se ha convertido de repente en una vaca sagrada (o casi) dentro de las empresas? Es difícil responder a esta pregunta con una única respuesta, pero a medida que las marcas han comenzado a priorizar temas como la “customer experience”, la transformación digital y el data-driven marketing, los CMOs han tenido que evolucionar para sobrevivir y en último término también para cabalgar a lomos del éxito.

Al calor de la transformación digital el CMO se ha convertido en una suerte de hombre (o mujer) orquesta capaz de desenvolverse con fluidez en todo tipo de áreas: desde los contenidos a las analíticas pasando por el diseño y la escucha activa del consumidor.

Sin embargo, y pese a que ha ganado poder en el transcurso de los últimos años, la evolución del CMO dista mucho de estar completa. Sólo así se explica que la esperanza de vida de los CMOs sea la más corta entre todos aquellos que ocupan cargos directivos dentro de las empresas.

Los CEOs ejercen a menudo muchísima presión sobre los CMOs, a lo que trasladan los problemas de la empresa en su conjunto y a los que brindan muy pocos incentivos para echar raíces en el cargo y poder implementar estrategias a largo plazo (y no limitarse a procurar solución a problemas puntuales).

La siguiente infografía de Contently disecciona las múltiples habilidades que deben darse cita en un buen CMO (adaptado a los tiempos que corren) para acometer con éxito la larguísima lista de tareas que tienen a bien encomendarle sus superiores:

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