Marketing

El marketing debería ser fiel a la máxima "el medio es el mensaje"

Por qué el medio sigue siendo el mensaje (y McLuhan tiene más razón que un santo)

medio“El medio es el mensaje”. Cincuenta años después de ser acuñada por primera vez esta reveladora frase de Marshall McLuhan no goza de demasiado predicamento en la industria marketera, que se ha refugiado en los tiempos que otros que corren en “palabros” de sonoridad más rimbombante (y probablemente perecedera).

Según el bueno de McLuhan, entre medio y mensaje existe una suerte de relación simbiótica en la que el medio influye de manera inevitable en la manera en que el mensaje es percibido por la audiencia.

Sin embargo, y pese a que agencias y anunciantes deberían perseguir colectivamente la anhelada (y perfectamente sensata) simbiosis de medio y mensaje, muy a menudo contemplan el medio por un mero receptáculo del mensaje, denuncia Laurence Green en un artículo para Campaign.

Las recompensas con la que son agasajados los marketeros que recuerdan (haciendo caso de McLuhan) que el medio es el mensaje son muchas y muy variadas.

Recordando el viejo y sabio lema de que “el medio es el mensaje” los anunciantes son por fin conscientes de que sus elecciones referentes a los medios no hacen sino dar acomodo a sus decisiones estratégicas.

Cuando Apple lanzó su aclamada campaña de publicidad exterior “Shot on iPhone”, no lo hizo para dar cuenta de la elevadísima resolución de las fotos tomadas con su producto estrella sino para democratizar, al menos de manera implícita, el arte de la fotografía, apunta Green.

Las ideas emanadas de anunciantes y agencias prosperan y logran calar entre el audiencia porque el medio y el mensaje se vienen mutuamente como anillo al dedo. ¿Tendría acaso sentido la celebrada campaña “Unskippable” de Geico sin tener en cuenta el medio (los anuncios pre-roll) en el que ésta echa raíces? Es evidente que no. Si a esta campaña la despojaran del medio, sería totalmente huérfana de sentido. Prueba más que evidente, insiste Green, que existe efectivamente una simbiosis entre medio y mensaje.

Por otra parte, el pensamiento (certerísimo) de McLuhan explica en gran parte el caos que ha sembrado la digitalización en un universo, el marketero, que está continuamente a merced de los cambios (los que tienen lugar en el medio).

El medio se alimenta de alguna manera de los cambios que acontecen en la sociedad, de la que es hasta cierto punto su espejo. Y a nadie se le escapa que lo que acontece en la sociedad (cada vez más digitalizada) tiene un profundísimo impacto en el marketing y la publicidad.

Eternamente en transformación creativa, el medio pone a agencias y anunciantes patas arriba (por su propio bien). Y cuando el mensaje y el medio (y los “players” que representan a una y otra parte) trabajan codo con codo y dejan de mirarse de soslayo (o directamente por encima del hombro), el anunciante, y también la audiencia, tienen muchísimo que ganar, concluye Green.

Te recomendamos

#Highway2Sales

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir