Marketing

Publicidad navideña: cuando los 'power kids' son los que mandan

La Navidad se acerca cada vez más y el momento para comprar los regalos para los niños de la casa también. Existen muchas opciones de juguetes en el mercado, desde muñecas hasta videojuegos, pero ¿qué es lo que realmente quieren los niños? Aparentemente lo que las grandes marcas digan que quieren.

Según la tesis de la psicóloga infantil Patti M. Valkenburg, los anuncios dirigidos a la población infantil alcanzan su máximo durante estas fechas. En un estudio sobre el efecto de los comerciales sobre los deseos navideños de los niños, Valkenburg apuntó que las marcas que con más frecuencia aparecían en las listas de regalos eran aquellas que tenían una mayor frecuencia de anuncios en la televisión.

Aunque apuntó que también hay juguetes populares por sí mismos, como las muñecas Barbies, que son obligados en las casas por la presión social que el niño puede llegar a sentir de sus compañeros en caso de no tenerla.

Dan Acuff, antiguo consultor de marketing para marcas como Hasbro, Mattel o Nestlé, asevera que las marcas se están dirigiendo cada vez más a un público más joven, porque los bebés “no distinguen entre la realidad y la fantasía” y los anunciantes consideran que son más susceptibles. La especialista Kashmira Lad apunta que una de las principales razones por las que las marcas les hablan a los niños es porque aunque ellos no tienen poder de compra, son perfectamente capaces de influenciar las decisiones de sus padres respecto a comida, ropa y juguetes.

De hecho, en marketing existe un término para definir a estos consumidores: los power kids, aquellos niños que niños ejercen una tremenda autonomía y poder de decisión en las compras de la familia. Esto es especialmente marcado en las temporadas de regalos como Navidad. Autores como Caron & Ward apuntan que la principal fuente de ideas de los niños para decidir qué pedir para las fiestas es la televisión.

Pese a la importancia que este sector de la población está cobrando para las marcas, hay voces en favor y en contra de la exposición de los niños a las campañas publicitarias. Por ejemplo, Vic Strasburger, profesor de pediatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nuevo México, asevera que los niños menores de siete años “están psicológicamente indefensos ante la publicidad”.

En abril de este año, Matt Ritchell escribió un artículo para el New York Times en el que crítica las estrategias de marketing online de ciertas compañías de alimentos para acercarse a los niños y señala que son responsables por los altos índices de obesidad infantil. Las voces a favor señalan que muchas veces los productos que se anuncian en un lenguaje para los pequeños tienen un uso didáctico o son necesarios para el desarrollo infantil, como los pañales. Ya sea cual sea la postura personal, lo principal es mantener una vigilancia constante de los mensajes que reciben los más pequeños del hogar.

En una entrevista previa con AltoNivel, la profesora Aída Cortés de la Escuela de Psicología de la Universidad Iberoamericana aseveró que “los seres humanos somos criaturas sociales y lo cierto es que una pantalla no sustituye el amor y cuidados que un cuidador puede tener con un niño [...] es por ello que hay que estar muy pendientes de los contenidos que consumen los niños y qué mensaje les está dando”.

Te recomendamos

FOA 2020

DMEXCO

Hootsuite

Outbrain

Xandr

Compartir