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Un creador de sueños llamado Walt Disney: el secreto del storytelling más universal

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arte

Walt Disney creó un imperio de sueños, historias y magia. Volvemos a los orígenes de su arte recorriendo su vida, su trabajo y sus lecciones de storytelling.

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arteLas historias son la forma de comunicación más intrínseca al ser humano. Desde las pinturas rupestres, hasta los mitos griegos, o los trovadores medievales, las historias han ido pasando a de generación en generación para hacernos partícipes del mundo que nos rodea.

A día de hoy, el storytelling sigue siendo uno de los pilares fundamentales de todo lo que hacemos. Y, aunque historias hay muchas, no todas son iguales. Uno de los mejores y más famosos contadores de historias es Walt Disney, el fabricante de los sueños más universal que ha existido.

Su manera de entender el cuento, la vida y el arte le llevó a crear un mundo de fantasía capaz de conectar con pequeños y grandes a partes iguales. ¿Su secreto? Impregnar de belleza, de valores universales, de innovación y de deseos cada una de sus películas.

Nacido en Chicago, en 1901, Walt Disney desarrolló su pasión por el dibujo desde muy temprano. Cuando apenas levantaba un palmo del suelo, ya vendía bocetos a sus vecinos para más tarde formarse profesionalmente en el arte del diseño.

En su carrera no hubo milagros, solo perseverancia y mucha pasión por el mundo interior que poseía y que ansiaba mostrar al mundo. Tal era su entrega por el arte de contar historias que prestó su propia voz a su ratón más famoso, Mickey Mouse, durante 17 años.

En su camino hacia el éxito atravesó una bancarrota, pero las vicisitudes de la vida no le alejaron de sus ambiciones. Hoy, Walt Disney es un verdadero imperio que sigue afianzándose cada vez más. Solo en el primer trimestre de 2018, la compañía aumentó un 78% sus beneficios hasta los 4.423 millones de dólares y sigue siendo una de las 10 marcas más queridas por los consumidores.

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arte

© Disney Enterprises Inc

Un viaje por la magia de la literatura
Han sido numerosos los géneros literarios que Disney tomó prestados para adaptarlos a su tiempo. Así, entre sus historias podemos encontrar desde fábulas hasta mitos, leyendas y cuentos de hadas.

Un viaje por la literatura lleno de magia que acaba de desembarcar en el CaixaForum de Madrid de la mano de la Obra Social La Caixa y a través de la exposición “El arte de contar historias” que invita a ser protagonistas de las aventuras de Disney, desde sus inicios hasta la actualidad.

Se trata así de un recorrido artístico, dividido por géneros, que nos sumerge en el origen de la fantasía gracias a los bocetos y dibujos de sus creadores. En ellos descubrimos algunos de los secretos de las historias que nos han acompañado durante nuestra infancia y, en muchos casos, también madurez.

Ejemplo de ello es Blancanieves, su primer gran éxito que, a pesar de mostrar una cabellera azabache recogida con una diadema roja, su apariencia original refleja una larga melena rubia, rizada en algunas ocasiones y peinada con dos trenzas en otras.

Un total de 215 piezas, con conjunto amplio de dibujos de personajes y escenarios creados con una gran variedad de técnicas como acuarela, carboncillo, pastel, lápiz graso, grafito, tinta, tempera, acrílicos y pintura digital. La exposición también incluye algunos fragmentos de las notas de producción, storyboards y páginas de guion.

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arte

© Disney Enterprises Inc

Los mitos, historias cargadas de simbolismos protagonizadas por dioses, seres sobrehumanos o héroes asombrosos en circunstancias extraordinarias, sirvieron de fuente de inspiración para clásicos como “Hércules”.

Pero quizá el género que mejor representa el imperio Disney sea el de la fábula. Sus personajes más reconocibles son ratones, patos o zorros que, gracias a la personificación, muestran naturalidad y verosimilitud en las historias que protagonizan.

Las raíces estadounidenses de Disney también se vieron reflejadas en su trabajo. Los “tall tales”, cuentos norteamericanos que sintetizan una visión alternativa y popular de la conquista del Oeste norteamericano, son parte fundamental de su legado.

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arte

© Disney Enterprises Inc

Las hadas, las princesas, los castillos y, por supuesto, la magia, tampoco faltan en sus películas que muestran la lucha entre el bien y el mal ensalzando el triunfo de valores positivos como el amor.

5 secretos de Disney con los que conquistar a un público universal

Si por algo se caracterizan las historias de Disney es por gustar a todo el mundo. Poco importa la cultura, la raza, la edad o el sexo de la persona que conozca sus historias, el éxito está asegurado.

Y el paso del tiempo no mengua su poder de atracción. La clave no es más que, basándose en las estructuras narrativas tradicionales, adaptar las historias al contexto de cada época. En definitiva, cambiar por fuera, pero nunca por dentro.

¿Cómo se logra esto? Walt Disney nos ha dejado grandes lecciones de storytelling que muchos publicitarios deberían grabarse a fuego. Estos son 5 elementos que no deben faltar en toda buena historia.

1. Valores universales
El amor, la amistad, la envidia, los sueños o la familia son temas recurrentes en las películas de la factoría. La razón es que, independientemente de las creencias o la cultura, estos valores son comunes a todo el público porque no dependen de religiones o ideas, sino de moral.

Apelar a la ética de las personas puede ser garantía de éxito, pero son muchos más los elementos que deben conjugarse en la ecuación de la magia.

2. Un protagonista con el que identificarse
Todas las historias deben presentar a un protagonista, un antagonista y un conflicto al que el héroe de la historia se enfrenta, con la oposición del “villano” y que suele solventar gracias a sus principios éticos.

Pero, en su camino, el protagonista muestra sus debilidades que son, precisamente lo que provoca la resonancia en el público.

Los errores que comete, las trampas en las que cae y, sobre todo, su empeño por continuar la travesía son perfectamente extrapolables a la vida real y eso es lo que conduce a la identificación.

3. Autenticidad
Las historias de Disney no pretenden dibujar mundos ideales en los que todo sale a pedir de boca. De hecho, no siempre ocurre así.

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arte

© Disney Enterprises Inc

Las debilidades humanas comparten espacio con sentimientos, humanización, deseos, aspiraciones, miedos y sueños que, se alcanzan con sacrificio, esfuerzo y constancia. Lo bueno y lo malo de la vida se refleja en historias humanas que atrapan al espectador por su autenticidad y simpleza.

4. Marca personal
Aunque al principio no apareciera el famoso castillo que se presenta como el sello Disney, cualquiera sería capaz de saber que se trata de una obra de la factoría.

Desde sus comienzos, el creador trató de diferenciarse, abanderando la animación y convirtiéndola en el vehículo de expresión de las historias más ancestrales. Pero también se ha caracterizado por sus toques de humor.

Todas las películas utilizan este recurso para aliviar la carga emocional de las historias y es que el potencial de una carcajada en enorme para integrar a los espectadores en las tramas y hacerles partícipes de nuevos mundos.

5. Innovación técnica y creativa
Siempre un paso por delante, Walt Disney consiguió revolucionar la industria del entretenimiento de los años 20 siendo pionero en muchos ámbitos.

Se arriesgó al crear los primeros dibujos animados en los que imagen y sonido estaban totalmente sincronizados, para más tarde dar el salto al medio televisivo con su animación, donde también fue pionero.

Los retos estuvieron siempre presentes en el horizonte de Walt Disney y, a día de hoy, siguen estándolo en el de la compañía que creó hace más de un siglo.

La tecnología más puntera es actualmente el germen de las nuevas historias de los estudios de animación más famosos. Pero, junto a la innovación técnica también destaca la creativa.

La apuesta por la diversidad, con personajes de distintas razas, independientes, que rompen moldes y se rebelan contra las convenciones sociales ha sido evidente en las producciones de Disney de los últimos años.

Frozen es ejemplo de ello. La reina del hielo nació, aunque parezca imposible, en 1845 de la mano de Hans Christian Andersen y se componía en 7 cuentos que giraban en torno a la fuerza del amor.

Walt Disney, el fabricante de sueños que convirtió las historias en arte

© Disney Enterprises Inc

A partir de ahí, los creadores de Disney trasladaron a Elsa a la era actual, modernizándola y adaptándola al contexto actual. Cambiando la apariencia, pero no las raíces.

Combinar todos estos factores de una manera eficaz no es sencillo, pero tampoco lo fue para Disney. “Si puedes soñarlo, puedes hacerlo”, decía y bajo esta premisa forjó el imperio del entretenimiento por excelencia haciendo uso del storytelling más puro aderezado con un toque de fantasía, una buena dosis de magia y un puñado de sueños.

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