Publicidad

¿Es necesario redefinir el concepto del "copy"?

Los equipos creativos de las agencias de publicidad conocen a la perfección el cometido de un “copy”. Sin embargo, las personas que su mueven directamente en la arena de la creatividad, los directivos y los clientes de las agencias, por ejemplo, se muestran en ocasiones un tanto perplejos ante el curioso “título” de este puesto. Y es que, ¿qué es en realidad un “copy”?

Según la Wikipedia, “un ‘copy’ trabaja normalmente como parte de un equipo creativo. En las agencias de publicidad, los ‘copys’ trabajan con los directores de arte. El ‘copy’ tiene la responsabilidad final sobre el contenido textual y verbal del anuncio. El ‘copy’ es responsable de contar la historia, dando forma a ésta de tal manera que suene bien al espectador y al lector, generando en el mismo una respuesta emocional. El director de arte tiene la responsabilidad última sobre la comunicación visual de la publicidad, y en el caso del trabajo impreso, puede también supervisar su producción”.

Un “copy” es básicamente un estratega creativo. Las palabras, los titulares, y el cuerpo del texto de un anuncio son sus materiales de trabajo. Aun así, en el punto de partida de una campaña publicitaria, el “copy” y el director de arte están empatados. Ambos están centrados en la búsqueda de grandes ideas, independientemente de si éstas son visuales o verbales. Es decir, el “copy” puede generar ideas visuales, y el director de arte puede también crear ideas verbales, explica Paul Suggett en About.com.

Muchas grandes ejecuciones visuales de campañas publicitarias han salido de la cabeza de “copys”. Y también los directores de arte son capaces de crear grandes textos. Así es la naturaleza del negocio de la publicidad. Dividir el trabajo inherente a una campaña publicitaria en compartimentos estancos es contraproducente para el resultado final del trabajo.

Además, en una industria cada vez más dominada por las imágenes, las líneas que separan al “copy” del director de arte son cada vez más difusas, por lo que el primero asume tareas del segundo y viceversa para buscar la máxima excelencia en el resultado de la campaña.

En vista de la cada vez mayor concomitancia entre las tareas de “copys” y directores de arte, ¿es hora de desechar el término de “copy” y quedarse únicamente con el de director de arte para denominar dos trabajos en realidad muy similares? O por el contrario, ¿hay que abandonar los conceptos de “copy” y de director de arte para acuñar otros nuevos como “creativo publicitario” o “pensador creativo”?

Te recomendamos

A3

ADN

Navidad

Recopilatorio

Enamorando

Compartir