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5 enseñanzas de Don Draper que las agencias deberían convertir en su cabecera

don-draperLa crisis económica que ha golpeado (y golpea) con toda su virulencia en los últimos años parece que ha comenzado a darnos un respiro.

A pesar de que los últimos resultados y pronósticos sobre inversión publicitaria que hemos conocido parece que comienzan a llevarnos por la senda de la recuperación, lo cierto es que el mundo de la publicidad ha sido uno de los más perjudicados.

Atrás quedaron los años en los que la opulencia y el dinero a espuertas llenaban las arcas de las agencias. El mundo de ficción que ha enganchado a millones de espectadores a través de Mad Men es tan solo eso: ficción.

Un doloroso recuerdo de que cualquier tiempo pasado nos parece mejor como decía la canción. Actualmente, las agencias deben hacer auténticos malabares para ajustar sus presupuestos de forma casi milimétrica. “Los Draper de hoy ya no compran sus trajes en sastrería de alta costura, sino en El Corte Inglés”.

Con esta clarificadora frase resume la situación actual Javier Regueira, CEO de Pop Up Brand Content y director general de BCMA Spain a través de su blog. En este publica una serie de reflexiones sobre la situación que atraviese estos días el mundo de la publicidad.

Un entorno que, en sus palabras, ya nadie admira porque no hemos sido capaces de escuchar a los usuarios. Han sido bombardeados con publicidad carente de interés para sus necesidades. “La publicidad se ha convertido en sinónimo de propaganda”, afirma.

No duda en señalar que la mayoría de los clientes ya no sienten ningún respeto por las agencias. Estas se han dormido en los laureles perdiendo la privilegiada posición desde la que miraban al mundo hace 50 años como auténticas especialistas de la comunicación.

Ahora se presentan bajo la bandera del temor ante la pérdida de su credibilidad. “La mayoría de las agencias se han convertido en grises médicos de cabecera, capaces de divagar horas y horas sin resultar fiables en nada. En resumen: para ganarse el derecho a ser escuchado, hoy Draper debe sudar y sudar…”, expone sin problemas Javier Regueira.

El profesional pone el ojo sobre cinco reflexiones relativas a la industria lanzadas por Don Draper. Cinco argumentos en los que las agencias deberían buscar la inspiración, siempre desde la humildad, para volver a encontrar el camino que antaño perdieron:

1. “El cambio no es bueno ni malo, es simplemente cambio”

El cambio tiene que entenderse dentro del contexto en el que se produce. En la época de Mad Men, los consumidores recibían 10 spots al día y no más de 60 a través de ese lujo llamado televisión.

Hoy, puede costarnos sudor y lágrimas si somos capaces de conseguir un segundo la cada vez más distraída atención de los consumidores.

2. “Vivo como si no hubiera mañana porque no lo hay”

Vivimos en un escenario cada vez más volátil donde, en palabras de Regueira, el éxito únicamente consiste en mantenerse en el camino adaptándonos a todo lo que sucede. “no sabemos lo que sucederá a dos o tres años vista. ¿Nos interesa apostar por una profesión renovada o suspirar por los tiempos de Draper?”, declara.

3. “¿Por qué el mundo necesita hablar sobre todo?”

Las agencias tienen que centrarse en aquellos aspectos en los que realmente son buenas. No pueden trabajar y vender conceptos únicamente porque son tendencia, sin tener la menor idea sobre cómo llegar a buen puerto.

4. “Estoy contento de que este sea un ambiente en el que te sientas libre para fracasa”

“El único futuro posible en el futuro es el opuesto: equipos más ligeros y flexibles con gente preparada, especializada e independiente, capaz de tomar decisiones y por supuesto de equivocarse”, resume perfectamente Regueira.

5. “¿Quieres respeto? Ve fuera y consíguelo por ti mismo”

“El respeto no se consigue repartiéndonos premios unos a otros en los festivales, ni invitando a los clientes a percebes”, expresa dejando claro que tenemos que hacer publicidad que el usuario quiera que forme parte de su vida.

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