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A veces las marcas se echan las manos a la cabeza ante determinada publicidad gratuita

A veces las marcas se echan las manos a la cabeza ante determinada publicidad gratuitaPublicidad gratuita, todo  un paraíso, ¿verdad? Muchas marcas estarían encantadas de ver sus productos en los medios sin ningún tipo de inversión, pero la realidad no es tan idílica. El prestigio y la imagen que han intentado transmitir las marcas durante años de trabajo y de inversión, cae en saco roto en tan solo unos segundos de forma muy sencilla.

Ya son muchas marcas, especialmente  de lujo,  que se han echado las manos a la cabeza cuando se han visto perjudicadas ante el éxito en los medios. Yorokubu ha hecho una selección de los mejores ejemplos de estos pequeños fracasos publicitarios.

Anders Breivik, el responsable de la masacre de Noruega, se sentó en el banquillo vestido con un polo de Lacoste. La marca, tras recibir un duro golpe sin quererlo ni beberlo, no tuvo más remedio que pedir por favor al criminal que dejara de usar sus polos en público.

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En 2011, Edgar Valdés Villareal, un sicario sanguinario y despiadado de origen mexicano, apareció también en el juicio vestido con un llamativo polo de Ralph Lauren. Por desgracia para Raph Lauren, la imagen del criminal no dejó indiferente a las ventas de la marca, los jóvenes de las villas mexicanas de Estados Unidos corrieron en busca de los polos de su gran ídolo.

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Una de las marcas que más buscan cuidar su imagen ha sido siempre Abercrombie & Fitch. Intentando venderse como una marca con un estilo un poco pijito para gente joven, tuvo que agachar la cabeza cuando vio sus productos en el cuerpo de Sorrentino, uno de los participantes del reality Jersey Shore, un programa poco ‘selectivo’.

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Las casualidades también existen, y sino que se lo digan a Lonsdale. La marca de ropa debió tener más cuidado a elegir el nombre, sus letras coinciden con las siglas del Partido Nazi de Hitler, NSDAP. Aparentemente no tienen ninguna relación pero los skin-heads ingleses y alemanes encontraron en sus prendas la forma forma perfecta de hacer apología del nazismo sin que fueran acusados de delinquir.

En este caso no valió con pedir un favor sino que tuvieron que cambiar completamente la imagen de la marca. Desde entonces se encargaron de patrocinar festivales gays, eventos multiculturales, equipos de fútbol africano, para que los skin-heads no tuvieran más remedio que dejar la marca o fallar a sus ideales.

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La ropa no es el único sector que puede peligrar. En el mundo de la fama y del dinero las bebidas también son un blanco fácil. Los raperos de Estados Unidos no dudan en gastarse 300 en una botella de Champán de la marca Cristal, e incluso citarla en las letras de sus canciones.

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En la película de Slumdog millonaire, los gangsters de la película aparecían conduciendo coches de lujo. Las película ya estaba grabada cuando Mercedes vio sus coches entre las calles de Bombay. Según Yorokobu, la compañía de coches obligó a borrar digitalmente todos los logos que aparecían, un gasto demasiado alto y nada esperado para el cineasta Danny Boyle.

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