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Esta sabrosa campaña de publicidad exterior está para comérsela a mordiscos (literalmente)

Marketing y PublicidadImagen de la sorprendente valla publicitaria de Sir Kensington's

Esta valla publicitaria de Sir Kensington's es devorada a bocados

Esta sabrosa campaña de publicidad exterior está para comérsela a mordiscos (literalmente)

La marca de salsas y condimentos Sir Kensington's ha creado una vistosa y deliciosa valla publicitaria que sus fans terminaron mordisqueando.

Célebre allende los mares por sus condimentos (kétchup, mayonesa, mostaza o salsa alioli), Sir Kensington’s se precia de añadir sabor a raudales a cualquier comida en la que se abran paso sus productos. Lo que no sabíamos es que sus salsas son tan arrebatadoras que sus fans llegan al extremo de comerse a bocados los anuncios de la marca (tal y como hacía McDonald’s en una campaña estrenada el año pasado).

En torno a esta divertida premisa orbita precisamente una nueva y llamativa campaña de publicidad exterior desarrollada por Sir Kensington’s en colaboración con la agencia Interesting Development.

El eje central de la campaña es una valla de casi tres metros instalada en la ciudad de Nueva York que recuerda al que la contempla que no es comestible. Sin embargo, y pese a la advertencia, a lo largo de los días (y las semanas) ésta fue devorada lentamente a mordiscos por alguien muy misterioso (los fans de Sir Kensington’s supuestamente).

Tan sorprendente valla publicitaria vio la luz por primera vez (todavía intacta) el pasado 12 de julio y en la primera semana de agosto estaba ya notablemente mordisqueada.

Con la esperanza de poder proteger su anuncio de las voraces dentelladas de sus fans, Sir Kensington’s fichó a Steve Schirripa, actor de The Sopranos, a modo de «guardaespaldas». El intérprete publicó en su perfil en Instagram un vídeo en el que daba cuenta de su férrea defensa de tan apetitosa valla.

Para concluir tan original activación Sir Kensington’s ha anunciado a sus fans que ha trasladado su valla a Geneva Free Port (un almacén de valiosísimas obras de arte) a fin de mantenerla a salvo de las dentellas de los entusiastas de sus condimentos.

 

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