Publicidad

Alphonse Mucha, un pionero de la publicidad moderna venido del arte

Así puso Alphonse Mucha los mimbres de la publicidad moderna con sus carteles Art Nouveau

El artista checo Alphonse Mucha, adscrito a la corriente artística del Art Nouveau, inauguró en las postrimerías del siglo XIX un buen puñado de técnicas que acabarían haciéndose "mainstream" en la industria publicitaria.

alphonse muchaEl nombre de Alphonse Mucha es sinónimo de Art Nouveau, un disruptivo movimiento artístico nacido en las postrimerías del siglo XIX que enfatizaba el retorno del arte a la naturaleza en una era dominada paradójicamente por la Revolución Industrial.

No obstante, y más que un mero prosélito de esa elaborada corriente artística llamada Art Nouveau, Mucha fue en muchos sentidos pionero de la publicidad moderna, pues introdujo (y dominó con maestría) muchos de los métodos que se utilizan a día de hoy en la industria publicitaria, explica Angelina Lippert en un artículo para Muse.

El arte, los cimientos sobre los que Alphonse Mucha construyó sus carteles publicitarios

Los soberbios carteles alumbrados por Mucha son riquísimos en detalles (sobre todo comparados con los de sus coetáneos). Como Jules Chéret y Leonetto Cappiello, Mucha aterrizó en el diseño de carteles procedente del universo de la ilustración, que por aquel entonces tenía un marcado carácter caricaturesco y fantástico y estaba a años luz del realismo.

Cuando recaló en el diseño de carteles Mucha quiso mantener el elevado nivel de detalle que imprimía otrora a sus ilustraciones y por eso sus pósteres echaban raíces en fotografías, una tecnología todavía jovencísima a finales del siglo XIX.

En la década de los 90 del siglo XIX Mucha fotografiaba a diario a modelos en su estudio, por lo que terminó amasando un enorme archivo de imágenes que terminaría utilizando a posteriori en casi toda su obra litográfica.

Mucha se convirtió así en el primer artista de carteles en trabajar directamente con la fotografía como materia prima, una práctica que se haría luego "mainstream" en la publicidad de los años 50, subraya Lippert.

En la publicidad moderna, esa en la que Mucha fue pionero, desempeñan un rol fundamental las "celebrities". Pues bien, muchos de los carteles que Mucha diseñó hace más de un siglo estaban también protagonizados por celebridades.

Un póster datado de 1894 para la marca de detergente Saponite da cobijo, por ejemplo, a figuras insignes (aunque pretéritas) como Napoleón Bonaparte, el rey Luis Felipe y la figura alegórica de Marianne. Ya muertos y enterrados cuando Mucha tuvo a bien plasmarlos en este cartel, ninguno de estos personajes se hubiera prestado probablemente a protagonizar un anuncio de detergente.

Mucha debe, no obstante, gran parte de su fama a sus carteles protagonizados por la actriz francesa Sarah Bernhardt, algo así como la Beyoncé de finales del siglo XIX y principios del XX.

Extraordinariamente versada en el arte, todavía incipiente, de las relaciones públicas, Bernhardt sabía lo necesario que era en su profesión estar permanentemente bajo la mirada del público. Por eso, allá por 1904 la buena de Sarah Bernhardt no tuvo inconvenientemente alguno es prestar su imagen a un anuncio (rubricado por Mucha) para las galletas Lefèvre-Utile (más tarde conocidas como LU).

Mucha, pionero en la hoy ubicua publicidad protagonizada por celebridades

El anuncio de marras, firmado por la propia Sarah Bernhardt, se aleja en muchos aspectos del estilo que tantísima fama granjeó a Mucha, quizás porque por aquel entonces buscaba alejarse de la publicidad para incursionar en el arte (sin adjetivos comerciales de por medio). Sin embargo, este cartel es considerado por no pocos historiadores como el primer anuncio con un testimonio autorizado de una celebridad.

Se da la circunstancia de que después de protagonizar aquel anuncio para LU, Bernhardt, terriblemente celosa de su imagen, se propuso demandar a todas aquellas compañías que se atrevieran a reproducir su inconfundible rostro en su publicidad sin su consentimiento.

La actriz demandó, por ejemplo, a la marca de absenta Terminus por utilizar su imagen en un anuncio y finalmente la empresa mordió el polvo en los tribunales frente a la prestigiosa intérprete.

Por otra parte, resulta imposible analizar los soberbios carteles de Mucha sin mencionar los fenomenales decorados que el artista checo creaba para los productos que tenía a bien anunciar en sus afamados pósteres.

Mucha tenía la extraordinaria habilidad elevar los productos que protagonizaban sus carteles y desprenderlos de sus orígenes más o menos pedestres. Prueba de ello es, por ejemplo, este elegante póster, donde una humilde caja de galletas acaba (no sé sabe muy bien cómo) en la ópera.

Lo que Mucha hacía parece fácil, pero lo cierto es que el artista alumbró técnicas que nadie jamás había tenido la ocurrencia de utilizar antes. Y fue capaz de convertir una humilde galleta en un producto rebosante de glamour y prestigio, inaugurando un concepto que los anunciantes utilizarían más tarde una y mil veces en su publicidad, concluye Lippert.

Te recomendamos

CONECTADOS

EVO Banco

Podcast

SomosQuiero

Atres

Compartir