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La publicidad prefiere recurrir a la imagen de las mujeres para anunciar ciertos poductos "de cintura para abajo"

La publicidad prefiere recurrir a la imagen de las mujeres para anunciar ciertos poductos "de cintura para abajo"A lo largo de estas décadas hemos visto anuncios de estreñimiento, picores en la zona vaginal, hinchazones… y todos ellos eran y siguen siendo protagonizados por mujeres. Mujeres de mediana edad o mujeres jóvenes a quienes les pican sus partes íntimas, no pueden defecar a sus horas, se les escapa alguna que otra gotita de orina, tienen las piernas llenas de varices… y un largo etcétera.

Y, por supuesto, sabe de lo que hablamos más todavía gracias a la publicidad pues seguro que no le dejó indiferente la voz de la tímida chica que le decía a su madre “Mamá, tú cuando tenías mi edad, ¿no tenías picores?… Ya sabes… ahí”. Publicidad de Dermovagisil, una crema para el prurito genital que apareció en televisión periódicamente varios meses y provocó la carcajada de parte de la audiencia. O una Carmen Machi que anuncia el yogur Activia pronunciando estas palabras: “Lo normal no es sentirse hinchada, sino sentirse bien”.

Pero, ¿por qué son las mujeres las conejillas de indias para los anuncios de productos farmacéuticos o alimentarios relacionados con las molestias e incidencias de salud de cintura para bajo? ¿Por qué no aparecen los hombres? ¿Son inmunes ellos a los problemas que citamos?

Como escribe Luis Sánchez-Melallo en El País, son siempre las mujeres quienes aparecen en este nicho de mercado de la industria alimentaria, farmacéutica y publicitaria y, aunque el producto que se anuncia sea para ellos, es la mujer quien aparece presentándolo. Por lo tanto, ¿es un caso de sexismo?

“Sí, es cierto que recurrimos más a la mujer”, admite Lourdes de Pablo, presidenta de Ogilvy Common Health, la mayor agencia especializada en campañas de productos relacionados con la salud. “Pero por una razón muy simple: aparte de que, estadísticamente, ellas están más afectadas por determinadas afecciones como las pérdidas de orina o el estreñimiento, nuestro objetivo es llegar al público consumidor, y al prescriptor. Y, aquí y ahora, es la mujer la que compra estos artículos, la que aconseja a los demás de su uso y la que cuida mayoritariamente de sí misma y de la familia. ¿Sexismo? No lo veo de esa manera. Tenemos asumido ese rol. Sencillamente, es así”, manifiesta la responsable.

“El objetivo de una marca es conseguir que el consumidor se identifique con ella, le tenga cariño y aspire a formar parte de su aura. En ese sentido, los personajes con tirón popular son imbatibles”, aclara Carlos Bosch, director de Medios de Danone. “Si aciertas con la celebrity y el producto funciona, porque la gente no es tonta, la apuesta es perfecta. Las mujeres, además, son más abiertas a la hora de hablar de ciertas cosas y probar ciertos productos. No es sexismo. El 90% de las decisiones de compra en el supermercado las toma la mujer, por eso nos dirigimos a ellas a través de otras”, concluye el responsable de las campañas de esta firma, la segunda que más se anuncia en televisión.

En realidad, son pocos los hombres que anuncian el producto que solucionará con eficacia sus problemas. Por eso, uno de los primeros en hacerlo fue José Cornoado, quien protagonizó la campaña de Bio, “Te renueva por dentro”, para acabar con los problemas de tránsito intestinal. A éste le siguió Manolo Escobar y Vicente del Bosque, ambos imágenes de Danacol.

Pero esto se para aquí. ¿Hay más hombres en la televisión que anuncian productos para sus necesidades más “inusuales”? La respuesta es no, pues seguidamente otras marcas contaron con Verónica Forqué, con su famoso “Con la menopausia siento el cuerpo un poco loco”) o la veterana Lola Herrera (“¿Han desayunado ya tus defensas?”).

La directora de la Cátedra de Género de la Universidad Rey Juan Carlos, Laura Nuño, habla un tanto resentida y comenta: “Estamos tan acostumbradas a ser ofendidas que ni nos lo tomamos mal. Hasta a nosotras nos chocaría ver un anuncio de dos tíos hablando de su estreñimiento, o de su próstata. Nos ocupamos de nuestras pérdidas y de las suyas. De nuestra sequedad vaginal, y de su impotencia. Este es un sexismo de baja intensidad. Ya no es la rubia despampanante desnuda sobre un cochazo, pero cala, es una lluvia fina, que socializa y eterniza estereotipos”.

Por lo tanto, ¿cómo debemos tomarnos el hecho de que sea siempre la mujer quien aparezca anunciando las enfermedades más odiadas? ¿Se trata de sexismo o es una realidad?

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