Publicidad

EL AMBUSH MARKETING Y LOS EVENTOS DEPORTIVOS

Los anunciantes invierten millones de euros en patrocinar eventos de repercusión mundial, tales como el Mundial de Fútbol. Para Alemania 2006, 15 compañías han pagado 615 millones de euros para ser los patrocinadores oficiales del evento, pero habrá muchas más que se beneficien sin tener que pagar estas cantidades. Es el denominado ambush marketing, cuando una marca asocia su imagen a un acontecimiento sin haber pagado por ello y sin estar fuera de la legalidad. De esta práctica existen ejemplos memorables que recoge Brandlife, la innovadora publicación gratuita del sector recientemente lanzada.

En 1984, Converse fue el patrocinador oficial de las olimpiadas de Los Ángeles. Entonces, Nike colocó carteles enormes en los alrededores del coliseo de la ciudad mostrando atletas vestidos con su marca y con su logo. Diez años después, Visa ejerció como patrocinador de los juegos de invierno de Noruega, a lo que American Express respondió con una campaña bajo el lema”los americanos no necesitan visa para viajar a Noruega”. Una de las más polémicas fue la protagonizada en 1996 por el atleta británico Linford Christie durante las olimpiadas de Atlanta. Durante una rueda de prensa, el atleta lució unas lentillas de Puma, cuando el patrocinador oficial era Reebok. En ese mismo evento, Nike logró colarse en los principales estadios y repartir gorras y banderas con su logo, el cual pudo ser visto por los millones de espectadores que siguieron la retransmisión de los juegos.

En España se recuerda la acción llevada a cabo con motivo del torneo de tenis Conde de Godó en 1999. El patrocinador oficial en ese entonces fue Nike, pero Adidas contrató una lona gigante en uno de los edificios cercanos a las pistas quedando perfectamente visible desde cualquier punto del recinto. La campaña logró que Adidas tuviera una presencia muy importante, eclipsando el patrocinio de Nike.

Por todas estas acciones, organismos como la FIFA y el COI han tomado ya algunas medidas. En el Mundial de 2002, la FIFA contrató patrullas para asegurarse de que ninguna marca no patrocinadora se aprovechara del evento. Y en las olimpiadas de Atenas 2004, el COI, además de confiscar botellas y alimentos “no oficiales”, reservó todos los carteles publicitarios en las inmediaciones del estadio. El departamento de comunicación de la FIFA asegura haber perseguido 1.700 casos, en 65 países, relacionados con la asociación ilícita con el mundial.

Te recomendamos
En otras webs

panda

dmexco

back to mk

beon

Reportaje Indigitall

Compartir