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El ejército alemán provoca un "motín" con una campaña publicitaria dirigida al público adolescente

Redacción

Escrito por Redacción

«¿Prefieres la montaña o la playa?» Este es el inocente eslogan utilizado por las fuerzas armadas alemanas en una nueva campaña publicitaria que está levantando ampollas en el país de Angela Merkel. Y es la campaña, emplazada en la web de la revista juvenil Bravo, se dirige específicamente al público adolescente, al que trata de enganchar con sugerentes «campamentos de aventura», «viajes en aviones militares a Cerdeña», «locas batallas de agua» y rappel en “acantilados vertiginosamente altos”. Tanto su colorida estética como su lenguaje y su emplazamiento sugieren que se trata de una campaña diseñada para reclutar jóvenes aspirantes a militares. Y eso no ha gustado mucho en Alemania.

La ONG Terre des Hommes considera que este tipo de publicidad es “absolutamente inaceptable”. “Se trata de un anuncio engañoso en medio dirigido al público adolescente que viola los Derechos del Niño de Naciones Unidas y también el deber de todo gobierno de proteger a los niños”, explica Ralf Willinger, portavoz de Terre des Hommes, en declaraciones a Spiegel.

Lo que más preocupa a los críticos de esta controvertida campaña es que ésta abra la veda para reclutar a los más jóvenes en los colegios e institutos. “Creemos que hay que fortalecer la educación sobre la paz de los más jóvenes”, dice Willinger. Y ello entra en contradicción con la nueva campaña del ejército alemán. “No estamos diciendo que las fuerzas armadas no puedan anunciarse, pero deberían excluir a los niños de su público objetivo”, añade Willinger.

El servicio militar obligatorio concluyó el año pasado en Alemania, por lo que muchos ven en esta nueva campaña un intento “inaceptable” de las fuerzas armadas por reclutar adeptos entre los más jóvenes. “La publicidad militar es cada vez más intensa, tanto cuantitativa como cualitativamente, pero lo cierto que no habíamos visto nada como esto antes”, señala Willinger.

A las críticas de organizaciones como Terre des Homes se han sumado también las de los políticos, que critican no sólo al ejército alemán sino también al medio que ha dado cobijo a la campaña. “Bravo debería dar por finalizado su acuerdo con las fuerzas armadas y centrarse en informar a sus lectores de los horrores de la guerra”, apunta Ulla Jelpke, portavoz de Interior del partido Die Linke.

Entretanto, y mientras el ejército alemán se niega a hacer declaraciones oficiales al respecto, Bravo declina cualquier responsabilidad sobre la campaña. “La responsabilidad sobre la publicidad recae en el cliente que emplaza el anuncio, que en este caso es el ejército”, subraya un portavoz de la revista. “Desde nuestro punto de vista, el ejército forma parte de una sociedad democrática y es además una fuerza creadora de empleo para amplio un abanico de profesiones cualificadas”, añade.

 

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