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El efecto "streaming", sistema que ha permitido disminuir la piratería

El nuevo Decreto contra la piratería reduce las copias ilegales y aumenta la recaudación

El nuevo canon digital lleva en vigor desde 2017 y nace con la finalidad de compensar a los creadores de los perjuicios derivados de las copias privadas de sus obras

El nuevo Decreto contra la piratería reduce las copias ilegales y aumenta la recaudación

El conocido como canon digital nace con la finalidad de compensar a los creadores de los perjuicios derivados de las copias privadas de sus obras, así como su distribución infringiendo las normativas que protegen los derechos de autor.

Así, un acuerdo entre el Gobierno y las entidades de gestión de derechos de la propiedad intelectual se plasmó, a finales de 2007, en un gravamen aplicado a todo tipo de soportes susceptibles de almacenamiento y/o reproducción de este tipo de obras. La polémica provocada desde su entrada en vigor, causada fundamentalmente por la no discriminación en cuanto al uso de estos soportes (se presumía su uso fraudulento, aplicándose de forma universal al consumidor final con independencia de sus fines) se prolongó hasta bien entrado el año 2011. Una orden de la Audiencia Nacional anulando su regulación, y una proposición no de ley para su supresión, acabaron a finales de ese mismo año con su derogación definitiva.

En 2012, el Gobierno sustituye el sistema de canon por un sistema de compensación con cargo a los Presupuestos Generales del Estado, modelo invalidado por Bruselas en 2016, al considerar que entraba en contradicción con la directiva de derechos de autor de la Unión.

La vuelta al modelo de canon digital
Tras unos ligeros retoques para adecuarlo a la legislación europea, el Gobierno aprueba finalmente en 2017, por Decreto Ley, la nueva y (hasta el momento) definitiva puesta en vigor del sistema de compensación por copia privada.

Esta última actualización aplica a todo tipo de dispositivos susceptibles de almacenamiento o copia, incluyendo por ejemplo smartphones, discos duros y las ampliamente utilizadas en publicidad memorias USB personalizadas.

Desde su aplicación, el espíritu tanto de creadores como de legisladores fue incluir este gravamen por copia privada dentro de toda una serie de medidas enfocadas a la lucha contra la piratería. ¿Y que lectura puede hacerse, a este respecto, 10 meses después de la entrada en vigor del nuevo canon? Pues que las copias ilegales se han reducido drásticamente, pero al mismo tiempo la recaudación por este canon supera todas las previsiones. Parece contradictorio, pero no lo es.

El efecto “streaming”
Durante su período de vigencia, el descenso en el consumo de soportes de información digital y una aplicación cada vez más laxa de la legislación, provocaron una caída paulatina de la recaudación desde los 18 millones de euros de 2012, hasta los 7 millones de 2016 (datos de la patronal europea de industrias tecnológicas Digital Europe). ¿Y con el nuevo canon? Pues la previsión para los últimos 12 meses es de superar la cifra de 70 millones de euros de recaudación, superando ampliamente todas las expectativas y multiplicando por 10 el prejuicio previsto por las asociaciones de autores.

Y esto debido, no a la aportación de soportes físicos tradicionales, algunos como los CD o DVD en franco declive, sino a la aparición de nuevos sistemas de reproducción de contenidos vía “streaming”, con plataformas como Netflix o Spotify en crecimiento exponencial, con el consiguiente impulso en las ventas de smart TVs, tablets y smartphones, con importes por este concepto que llegan a los 6,15€/ud.

Nota de prensa

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