Publicidad

En la publicidad a los genios se les adora y a los expertos se les ignora

publicidadEn la industria publicitaria hay dos clases de celebridades: los genios y los expertos. Los primeros son genios porque pueden presumir de haber hecho cosas verdaderamente destacables y cargan sobre sus hombros con maravillosos trabajos.

A los segundos, los expertos, se les llena la boca a la hora de hablar de lo que es verdaderamente destacable (publicitariamente hablando). Escriben libros y blogs y dan conferencias, muchas conferencias.

Son aparentemente lo mismo, pero genios y expertos son en realidad radicalmente distintos. Los genios tienen talento. Los expertos son meramente inteligentes.

En el universo publicitario los genios se prodigan bastante menos que los expertos, pero es a ellos a los que deberíamos escuchar con atención si nuestro objetivo es cruzar victoriosos la meta del éxito.

Escuchar lo que los genios tienen que decir no es fácil ni mucho menos. Desafortunadamente no son tan “charlatanes” como los expertos. Y si queremos empaparnos de sus conocimientos no nos queda más remedio que salir al encuentro de esos conocimientos. No al revés, como sucede en el caso de los expertos.

A los genios hay que escucharlos con atención y estudiarlos “hincando codos” con fruición. A los expertos lo mejor es ignorarlos. ¿Por qué? Básicamente porque muchos supuestos “expertos” no han trabajado jamás en una agencia de publicidad y no han alumbrado ninguna campaña excepcional. Todo lo que tienen los expertos es un libro, una presentación de PowerPoint y un agente, explica Bob Hoffman en un artículo para The Ad Contrarian.

Hay poquísimas personas en el negocio publicitario que comprendan de verdad cómo funciona la publicidad. La mayor parte de nosotros nos aproximamos a la publicidad apoyándonos en palabras lógicas (y trilladas) como “engagement”, “branding” y “proposición de valor”. Los genios no necesitan echar mano de ningún “palabro” para hincar el diente a la publicidad. No dicen, hacen.

Estudiar a los genios no nos ayudará probablemente a convertirnos en genios. Pero sí nos hará mejores. Escuchar a los expertos no nos hará, sin embargo, mejores. Sólo nos hará parecer a la moda.

Los genios comprenden cómo funciona la publicidad de una manera (absolutamente profunda) que trasciende las reglas y los protocolos que tanto les gustan a los expertos.

Hacer publicidad excepcional es un trabajo más duro de lo que parece a simple vista. Los expertos saben cómo hablar de la publicidad excepcional. Los genios saben, en cambio, cómo hacer publicidad excepcional. Y ahí radica precisamente la diferencia entre una "raza" publicitaria y otra.

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir