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En la publicidad las mentiras tienen a veces "premio"

En la publicidad las mentiras tienen a veces "premio"De sobra es sabido que la publicidad peca a veces de exagerada, tanto que muy a menudo le crece la nariz como a Pinocho. La afición de las marcas a contar mentiras es especialmente notoria en la publicidad de alimentos dirigidos a los más pequeños de la casa. Por eso, la asociación alemana de consumidores Foodwatch ha decidido fijarse precisamente en este tipo de publicidad para otorgar su premio anual a la marca alimentaria “más mentirosa del año”.

¿Y quién ha sido este año la receptora de este dudoso premio? La ganadora, según los consumidores, con un 42,6% de los votos, es Capri-Sonne, un refresco con sabor a naranja dirigido a los niños que en un envase de apenas 200 mililitros alberga seis terrones y medio de azúcar, bastante más que un vaso de Fanta Naranja del mismo tamaño.

“Capri-Sonne contribuye y mucho a la obesidad infantil y está demostrado científicamente”, explica Oliver Huizinga, experto en publicidad alimentaria de Foodwatch.

Además de su alto contenido en azúcares, desde Foodwatch echan en cara a Capri-Sonne que en su día distribuyeran material didáctico entre varios maestros de primaria para alentar el consumo de sus bebidas por parte de los alumnos. Tras las críticas recibidas por parte de Foodwatch, Capri-Sonne decidió paralizar, sin embargo, la campaña.

Si Capri-Sonne ha sido merecedora de la medalla de oro a la mayor mentira publicitaria del año, la de plata ha ido a parar a manos del pudding “Paula” de la marca Dr. Oetker. Foodwatch critica que Dr.Oetker insista en vender este producto como adecuado para el consumo infantil y que lo haga además echando mano de agresivas estrategias de marketing que incluyen tonos para el móvil, una aplicación móvil y un karaoke online.

La medalla de bronce ha sido para los cereales “Kosmostars”, “Estrellitas” en España, de Nestlé. ¿El pecado? Venderse como un producto de calidad e ideal para comenzar el día con energía cuando en realidad una cuarta parte de sus ingredientes son azúcares.

También el exceso de azúcares es el principal pecado del cuarto producto premiado por Foodwatch, el yogur “Monster Backe Knister” de Ehrmann. No obstante, y pese a elevado contenido en azúcares, Ehrmann vende este producto con una “merienda saludable”.

Completan el top 5 de mentiras publicitarias de Foodwatch los aperitivos de patata “Pom-Bär” de Funny-Frisch. Pese a contener el doble de grasa y cinco veces más sal que las patatas de McDonald’s, Funny-Frisch promociona este producto como alimento recomendado para niños.

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