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Hablar inglés con acento debería ser motivo de orgullo, según Babbel

Esta campaña de Babbel celebra los acentos (incluso los más macarrónicos) al hablar inglés

Babbel acaba de lanzar una campaña que enfatiza el encanto del acento de quienes hablan inglés de manera no nativa y lo convierte en motivo de orgullo.

babbelCuando hablamos un idioma que no es el nuestro (el inglés para más señas), sentimos a menudo embarazo por el fuerte acento, emanado de nuestra lengua materna, que impregna nuestra pronunciación hasta hacerla casi ininteligible a oídos de los nativos (o eso pensamos nosotros).

Sin embargo, ese acento que tanto nos saca los colores es contemplado en realidad de manera extraordinariamente positiva por los anglófonos. Es, al fin y al cabo, un síntoma de inteligencia y de pundonor. El portador del acento habla más de una lengua y no por haber tenido la suerte de haber crecido en un hogar multilingüe sino porque se ha tomado la molestia de estudiar y practicar durante años.

De hecho, cuanto más fuerte es nuestro acento pronunciando la lengua de Shakespeare, más probabilidades hay de que le hayamos hincando el diente más talludos (y más obstáculos se habrán interpuesto en probablemente camino a la hora de aprenderla). Tanto esfuerzo debería ser motivo de orgullo. 

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Aun así, terriblemente abochornados por nuestro acento, utilizamos este como escudo para evitar hablar inglés más de lo necesario y para practicarlo a fin de pulirlo en último término.

Con el ánimo de desprendernos de la vergüenza que nos lastra a la hora de hablar la lengua inglesa, Babbel ha lanzado una campaña que celebra los acentos de toda clase y condición y anima a sus dueños a sentirse orgullosos de ellos.

En el anuncio que constituye el eje central de la campaña varias personas hablan en inglés empapando su pronunciación de matices fonéticos ajenos a la lengua inglesa. Abundan las erres pronunciadas de manera muy marcada (y profundamente rótica), los sonidos explosivos y los intentos (unos más logrados que otros) de pronunciar palabras como «squirrel».

Detrás del nuevo spot y simpático spot de Babbel, que desgaja a los acentos de su carácter supuestamente perverso para poner el acento en su encanto, está la agencia sueca Forsman & Bodenfors Gotemburgo.

 

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