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La ópera gana por goleada al brócoli en esta campaña

En esta estrambótica campaña la ópera es definitivamente mucho más sabrosa que el brócoli

A fin de popularizar la ópera entre los niños el teatro Folkoperan lanzó una sorprendente campaña en la que dio a elegir a los más pequeños entre este género musical y el brócoli.

operaLa ópera es un auténtico placer para los oídos que quizás por desconocimiento no retumba con suficiente fuerza en los tímpanos de los niños. ¿Cómo convencerles entonces de aproximarse a este género musical? En torno a esta pregunta pivota precisamente una ingeniosa campaña del teatro de ópera Folkoperan, afincando en la ciudad de Estocolmo (Suecia).

En la campaña Folkoperan logró que más de un millar de niños se decantaran (sin presiones de por medio) por la ópera dándoles a elegir entre este género musical y uno de los alimentos más odiados por los pequeños de la casa: el brócoli.

La ópera es no solo una forma de arte desafortunadamente en declive (y cada vez menos abierta al gran público) sino que es virtualmente inexistente a ojos de los niños. Por eso, Folkoperan se enfrentó a un auténtico desafío cuando decidió estrenar una ópera inspirada en la novela infantil Coraline de Neil Gaiman.

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«Los niños no son estúpidos. Regalar caramelos y crear anuncios divertidos no nos hubiera llevado a ninguna parte. Así que decidimos hacerles una oferta que no pudieran rechazar«, explica Susanne Reuzsner, directora de comunicación de Folkoperan.

En lugar de repartir «flyers» el teatro entregó de manera gratuita brócoli a padres de todos los rincones de Estocolmo, llevó a cabo un experimento en el que estuvieron involucrados 30 niños y emprendió incluso una campaña de marketing de guerrilla en el metro con el brócoli (100% real) como protagonista.

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«Tiene que haber siempre una primera vez para todo. Y lo cierto es que logramos que muchísimos niños nos eligieran de manera consciente a nosotros«, subraya Reuzsner.

Aunque dar elegir a los niños entre la ópera y el brócoli (con fama de aborrecible) no deja de ser una argucia tramposa, lo cierto es que gracias a ella Folkoperan ha conseguido que la ópera haya dejado de ser un género musical «marciano» a ojos de un buen número de niños.

No en vano, con la inestimable ayuda de esta campaña, rubricada por la agencia McCann Estocolmo, Folkoperan ha logrado agotar prácticamente las entradas para la ópera Coraline.

 

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