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FEBE, PIONERA EN AUTORREGULACIÓN PUBLICITARIA

Nota de Prensa:

La Federación Española de Bebidas Espirituosas (FEBE) es pionera en autorregulación publicitaria de sus marcas y productos, ya que dispone de un Código de Autorregulación Publicitaria, creado en 1999, que aplica a todas las empresas asociadas, lo que supone la práctica totalidad de la publicidad del sector. Este Código, cuyas prioridades son la protección de los menores y evitar que la publicidad incite al consumo abusivo o inapropiado, está siendo actualmente ampliado y revisado.

El Código de Autorregulación de FEBE, que supera y amplía los límites legales, somete a las empresas a un estricto sistema de control de sus mensajes comerciales. En este sentido, un comité de expertos independientes de Autocontrol (organismo independiente encargado de velar por el cumplimiento de los códigos de autorregulación) determina si un anuncio es lícito o no, de acuerdo con las normas del código.

Copy advice o revisión previa voluntaria

Un elemento en el que el sistema de autorregulación de FEBE es pionero en España y en Europa, es en el hecho de haber incorporado desde Junio del 2003 un dispositivo de copy-advice o revisión previa voluntaria de las campañas de publicidad. Con este dictamen previo a la emisión del anuncio, se quiere asegurar la adecuación de toda la publicidad a la legislación vigente y a las reglas del Código de autorregulación.

Mediante este dispositivo, las compañías envían voluntariamente sus mensajes publicitarios a Autocontrol (organismo independiente encargado de velar por el cumplimiento de los Códigos de Autorregulación) antes de su difusión pública. Este mecanismo, denominado “copy-advice”, se ha consolidado en el sector. En concreto, entre el 1 de enero y el 15 de noviembre de 2005 se han presentado 262 solicitudes de copy-advice, modificándose en consecuencia 8 comunicaciones publicitarias (el 3,05% de todas las presentadas). Como resultado de esta consulta previa, ha descendido hasta su práctica desaparición la litigiosidad sobre la publicidad de bebidas espirituosas: sólo 1 de las 197 reclamaciones presentadas ante Autocontrol entre el 1 de enero y el 15 de noviembre de 2005 pertenecían al sector de las bebidas espirituosas.

La autorregulación, un sistema eficaz

La autorregulación publicitaria se ha consolidado ya, en toda Europa, como una herramienta útil y efectiva de responsabilidad social de las empresas, en colaboración con las autoridades. Este es, por ejemplo, el caso de la autorregulación del conjunto de la industria alimentaria española para la prevención de la obesidad infantil, impulsada por el propio Ministerio de Sanidad, y desarrollada en colaboración con FIAB (Federación de Industrias de Alimentación y Bebidas).

“Frente a sanciones y limitaciones al sector, la industria de las bebidas espirituosas apuesta por el concepto de autorregulación, en colaboración con las autoridades, ya que se trata de un sistema por el que el sector se dota de una serie de normas éticas para regular su propia publicidad y evitar un consumo indebido de sus propios productos”, asegura José Ramón Fernández, Director General de FEBE. La publicidad, convenientemente autorregulada, es compatible y apoya la promoción del consumo responsable. En nuestro país, el incremento de la inversión publicitaria ha coincidido con un cambio de hábitos del consumidor donde éste es cada vez más responsable y moderado. En concreto, durante la última década, la inversión publicitaria de bebidas alcohólicas se incrementó en nuestro país un 100% y su consumo descendió en casi un 10%.

Cambios en la publicidad del sector

Coincidiendo con la tendencia de un consumo cada vez más reflexivo y exigente, las empresas tienen que diferenciarse por marca, calidad, sabor. La publicidad se aleja cada vez más del momento del consumo y aporta información sobre los valores de la marca y sus características. “En general, las restricciones a la publicidad no inciden en el volumen de consumo, ya que la publicidad tiene como papel fundamental influir sobre la percepción de las marcas y facilitar la elección del consumidor” señala José Ramón Fernández. La publicidad de bebidas espirituosas no tiene como objetivo la incorporación de nuevos consumidores, sino el reparto de cuota entre los consumidores ya existentes, jugando un papel en el reparto de presencia en el mercado (notoriedad de marcas), pero no en una incitación a un mayor consumo global de bebidas alcohólicas.

En este sentido, en el entorno cambiante en que se sitúan las marcas, la autorregulación sectorial también se muestra como un esfuerzo dinámico, en continua evolución. “La experiencia adquirida en su aplicación y funcionamiento, así como la propia naturaleza dinámica y evolutiva de la sociedad y de la actividad publicitaria exige por parte de nuestro sector, como de todos los actores concernidos, un esfuerzo de actualización de estos compromisos de autocontrol en diálogo y colaboración con las autoridades”, señala Bruno Rain, Presidente de FEBE. Así, la Federación ha iniciado ya la revisión de su actual Código de Autorregulación, que se modificará en 2006, para incluir, entre las normas éticas del sector, la publicidad en nuevos soportes multimedia, la lucha contra la violencia de género, etc.

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