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Gucci recuerda Mayo del 68 en su nueva campaña

Gucci se inspira para su última campaña en Mayo del 68

GucciHay muchos movimientos que pregonan las injusticias, intentan motivar al cambio y a dejar de creer en las instituciones. Movimientos como #MeToo, como en su día pasó con #OccupyWallStreet en Estados Unidos o con el 15M en España intentan cambiar la trayectoria de la humanidad, demandando cambios. Pero antes que todos ellos, en mayo de 1968, un grupo de estudiantes franceses contrarios a la sociedad de consumo, iniciaron la mayor revuelta estudiantil y la mayor huelga general de la historia del país galo, probablemente también de Europa occidental. La campaña pre-fall 2018 de Gucci, #GucciDansLesRues, es decir, Gucci en las calles, se inspira en este periodo y en estos estudiantes que lograron poner contra las cuerdas al mismísimo Charles De Gaulle.

Glen Luchford consigue hacer un flashback al mayo francés, trayendo su espíritu con glamour, rabia anárquica,  discursos conmovedores y la sexualidad desenfrenada con la que se suele imaginar las décadas de los sesenta y los setenta. Algunas tomas parecen antiguas, otras modernas, y la sensibilidad de moda parece caótica y elegante.

Pero no es la primera vez que se utilizan dichos sentimientos en la publicidad. El pasado año, la banda de rock Portugal. The Man trabajó con Wieden + Kennedy para producir un revolucionario vídeo musical que llamaba a tomar acción contra el gobierno estadounidense. La campaña actual de Diesel también tiene resonancias contra lo establecido. Hasta Pepsi y su criticado anuncio con Kendall Jenner mostraba una manifestación. Del mismo modo, Oliviero Toscani regresó a Benetton para recordar que el cambio no es solo en moda, también se trata de luchar contra las instituciones. Toscani no pretende hacer hermosa la subversión, sino poner las realidades culturales a la vista, donde uno ya no se puede esconder de ella.

“El gran problema de hoy en día es la integración. Si tú no entiendes que el gran problema que es la integración, estaremos olvidándonos de lo central. Una compañía vive en la integración, estamos presentes en todo el mundo, así que  tenemos que entender a todo el mundo. Todo tipo de discriminación o racismo es ridículo”, dijo Toscani, que ha contado con modelos de 13 diferentes nacionalidades para su trabajo más reciente. En cambio, Gucci deja a las minorías étnicas relegadas a los bordes del encuadre, lo que hace que, aunque su intento sea enérgico y bello, sea igual de peligroso que la idealización de los años 50, cuando la familia nuclear era todopoderosa y blanca, según AdWeek.com.

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