Publicidad

Por qué no existe "goma de borrar" para la publicidad actual

Por qué no existe "goma de borrar" para la publicidad actualEn el pasado, la publicidad era una disciplina que permitía a los anunciantes y a las agencias hacer borrón y cuenta nueva. Si un anuncio era malo, ofendía a la gente o causaba controversia, podía ser borrado del mapa con facilidad, logrando que nadie se acordara de él, salvo los creativos que en su momento trabajaron en él o algún que otro ejecutivo de cuentas con memoria de elefante.

Hace sólo unos años, existía una suerte de “quitamanchas” en la publicidad porque o no existía internet o la omnipresente red de redes estaba todavía en pañales. Tampoco había teléfonos móviles con conexión a internet ni redes sociales.

Hoy en día, si alguna marca comete un “pecado” publicitario, resulta imposible taparlo. Twitter y Facebook se encargan de propagarlo a los cuatro vientos, poniendo en un grave aprieto a las marcas, que se ven obligadas a pedir miles de disculpas en público y que ni aun así logran contener el chaparrón de críticas.

Después, pasados unos días, unas semanas o unos meses, el “pecado” logra escabullirse de la atención pública, pero no hay “goma de borrar” que lo elimine, explica Paul Suggett en About.com. Campañas recientes que en su momento crearon gran controversia como el anuncio de Dolce & Gabbana en el que se sugiere una violación, el anuncio de BMW en el que se cuestiona la virginidad de una mujer y el polémico anuncio de WWF en el que se compara un tsunami con la tragedia del 11S siguen campando a sus anchas en la red y sacando los colores a las marcas que en su día apostaron por ellos.

Por qué no existe "goma de borrar" para la publicidad actual

Por qué no existe "goma de borrar" para la publicidad actual

Por qué no existe "goma de borrar" para la publicidad actual

En la nueva era 2.0, la publicidad se ha quedado huérfana de “goma de borrar”, pero ello no es necesariamente malo. Sin esa goma es imposible olvidar las malas campañas de publicidad, pero también las buenas, aquellas de las que todo el mundo habla, pero para bien.

Te recomendamos

Cannes

Regalos Ecology

Experiencias

Atresmedia

Compartir