líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

La humildad (y no el ego) es el secreto de las agencias ganadoras

Por qué en la publicidad la humildad patea fuerte en el culo al ego

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Aunque la industria publicitaria rezuma egocentrismo por todos los poros, lo cierto es que para triunfar en este ramo de actividad lo más importante es la humildad.

humildadCuando a una empresa le van bien las cosas, tendemos a fijar la mirada en sus valores. Y a la hora de inventariar los valores de las compañías ganadoras son valores como la ambición, el riesgo, el coraje y la solidaridad los que terminan saliendo casi siempre a coalición.

Lo cierto es que nadie duda de la relevancia de tales valores, pero hay uno igualmente relevante que se queda habitualmente (e inmerecidamente) excluido de tan exclusiva lista: la humildad.

Y cuando hablamos de humildad, no nos referimos a la falsa modestia (esa que tan bien se les da fingir a algunos). Hablamos de la humildad sincera y huérfana de fariseísmos, explica Jean-François Sacco en un artículo para Muse.

De la humildad se habla muy poco en el mundo de los negocios, probablemente porque para muchos es sinónimo de debilidad (aunque en realidad es indicativo de equilibrio saludable).

La humildad está emparentada con la necesidad de aplicar una respuesta equilibrada a todo lo que emprendemos en la vida en general y en la industria publicitaria en particular.

Solo porque una agencia se las haya ingeniado para gana tres «pitches» consecutivos no se convierte en una suerte de deidad intocable de la victoria.

De manera similar, que una agencia pierda tres «pitches» de manera consecutiva no la hace merecedora del destierro y la ignominia.

Precisamente por esta razón es necesario que la humildad sea la inseparable compañera de fatigas de las agencias tanto sus triunfos como en sus derrotas.

La humildad, la aliada de las agencias para mantener el equilibrio (y ser en último término ganadoras)

La humildad es la que hace que las agencias se enfrenten frescas como una lechuga a todos los concursos a los que hincan el diente y que los afronten siempre con energía desbordante y con ferviente deseo por alzarse con la victoria.

Es asimismo la humildad la que permite a las agencias mantener el contacto con la realidad y la que mejora sus relaciones con sus empleados, sus clientes y sus proveedores.

La humildad ayuda a las agencias a mantener un equilibrio entre lo emocional y lo racional. Es un atributo esencial para cultivar la creatividad y el análisis de manera simultánea.

Ungidas con la dosis justa de humildad las agencias mantienen cierta distancia con respecto a su trabajo y esa distancia no hace sino mejorar todo lo que nace de sus entrañas, recalca Sacco.

Roma ya entendió hace 2.000 años que la humildad era el abono más eficaz para hacer más fértil y más colosal su imperio. Cuando un general romano regresaba a casa victorioso de una conquista, llevaba siempre a un esclavo a su costado. ¿El objetivo? Que el siervo susurrara permanentemente al oído de su amo la siguiente frase: «Hominem te esse memento» (Recuerda que eres mortal).

Con esta frase adherida de su manera constante a sus tímpanos, los generales romanos resistían la tentación de ser domeñados por la arrogancia, el triunfalismo y la altivez.

Todos aquellos que saborean las mieles del éxito saben que algún día se toparán también de bruces con la derrota. Esta es una verdad como un templo (emanada en último término de la vida) que no queda más remedio que aceptar.

Por eso conviene que tanto en la vida como en la publicidad atemperemos el ego y no nos creamos mejores que el resto. Y también que cuando ganemos, mantengamos los pies firmemente posados en el suelo para quizás, con la inestimable ayuda de la humildad, volver a conquistar la victoria, concluye Sacco.

 

Salesforce refuerza su compromiso con la sostenibilidad, la igualdad y la solidaridad en Dreamforce 2019AnteriorSigueinteLa nueva apuesta de Hyundai por el Branded Content: Femenino, con F de Fútbol

Contenido patrocinado