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PRESUNTA ESTAFA EN LA INSERCIÓN DE ANUNCIOS EN TPI-PÁGINAS AMARILLAS

Ángel González creó, en 1995, una pequeña empresa dedicada a la asistencia en cerrajería, electricidad y calefacción, entre otros. Quiso anunciar «Asistencia y Averías Madrid» en TPI-Páginas Amarillas. Al comprobar que la ordenación de las inserciones era alfabética, decidió anteponer al nombre de su empresa un cero y un apóstrofe para que así su negocio apareciera en las primeras páginas. Pero no fue así.

Según declara el propio empresario a «El Mundo«, «alguien desde dentro de TPI facilitó información privilegiada del nuevo nombre de mi sociedad y eliminaron en apóstrofe sin consultar». Ante las cartas de reclamación de Ángel, TPI cambió el sistema de ordenación alfabética por otro interno, que le permitía colocar los anuncios de forma discrecional.

Durante todos estos años, Ángel González ha podido comprobar cómo dos empresas copaban las 40 ó 50 primeras páginas de las principales secciones (cerrajería, electrodomésticos, fontanería), bajo 42 denominaciones distintas, sedes oficiales ficticias y números de teléfono de la misma centralita.

El resultado ha sido que los clientes, en realidad, estaban viendo la misma oferta, incluso un 50% más alta, lo que significa que no ha habido competencia. Mientras, pequeños anunciantes han tenido que abandonar las páginas amarillas porque no recibían llamadas.

Ahora, Ángel ha decido plantear una querella criminal contra TPI-Páginas Amarillas, del grupo Telefónica, nueve de sus entonces directivos y al menos dos empresas (detrás de las que presuntamente están José Borrás y Miguel Casado, éste último, «previsiblemente ex directivo de TPI») beneficiadas por estas prácticas ilegales.

La patronal de fabricantes de electrodomésticos, Anfel, prepara una querella similar que presentará en otoño para denunciar que este tipo de anunciantes están piranteando la asistencia a domicilio con precios pactados por encima de los que cobra el servicio oficial. Anfel calcula el fraude entre 50 y 70 millones de euros.

 

LOS ANUNCIANTES ONLINE SE OLVIDAN DE LA RESPUESTA DIRECTAAnteriorSigueinte2002, PRIMER AÑO DE RECESIÓN PARA EL CRM

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