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Puede que lo peor en el terreno del ad blocking esté aún por llegar

tener miedoA punto de despedir el año hay un tema que continuará dando mucho de qué hablar en 2016: el ad blocking. El auge que ha experimentado este fenómeno en los últimos meses ha encendido todas las alarmas en la industria publicitaria pero, cuando los editores critican e intentan averiguar los orígenes del mismo, puede que no estén poniendo el foco donde deben.

Centran su ira contra algunas de estas extensiones más populares para los navegadores como es el caso de Adblock Plus pero el alcance del problema es distinto dependiendo de los países y las características demográficas de los mismos.

Centrándonos en Europa y según los datos recogidos por mondaynote.com, vemos que por ejemplo un site de juegos del viejo continente puede encontrarse con hasta el 90% de sus usuarios utilizando alguno de estos bloqueadores. Un importante editor alemán cuyo nombre no ha sido desvelado afirma que hasta el 40% de sus ingresos se han evaporado como consecuencia del ad blocking.

Y es que el sector de los medios de comunicación es uno de los más castigados por los ad blockers ya que más o menos el 30% de los usuarios que consumen este tipo de contenidos informativos a través de escritorio lo hacen acompañados de bloqueadores de publicidad.

Llegar a la raíz del problema y poner solución al mismo no es una tarea fácil y requiere de la implicación real de todos los actores. Pero preocupa un hecho que se ha conocido tras la celebración la pasada semana en la ciudad de Dublín del DoubleClick Leadership Summit en el que Google consiguió que se dieran cita algunos de sus grandes socios en materia publicitaria.

El ad blocking no conoce límites

En este encuentro se determinó que el 23% de la audiencia utiliza algún tipo de sistema para bloquear la publicidad online. Y, lo que más llama la atención es que son los propios responsables de comprar o vender anuncios los que declaran sin pudor que ellos mismos los “eliminan” durante sus sesiones de navegación web. Un planteamiento cuando menos inquietante.

Los datos del ad blocking son aún más preocupantes si traspasamos las fronteras europeas. A nivel global, 1.600 millones de personas están conectadas a internet apreciándose un ratio de penetración de este fenómeno del 40%. Desglosando los datos, vemos que por ejemplo, en China el porcentaje asciende hasta el 49,5% (674 millones de personas conectadas a internet) o el caso de India donde la cifra es del 28,3% (354 millones de personas conectadas).

En países como China, India e Indonesia la navegación móvil es un hecho que se repite con mucha más frecuencia que en los países occidentales. Cada vez son más los que lo hacen a través de sus teléfonos móviles planteando una serie de retos. Los smartphones presentes en estos países no disponen de capacidad suficiente para albergar un gran número de aplicaciones, los planes de tarifas de datos son muy caros y los salarios medios no posibilitan la adquisición de teléfonos de alta gama con grandes prestaciones.

Esto nos lleva a un escenario en el que apostar por la publicidad móvil no resulta algo sencillo. He aquí el atractivo de los ad blockers. En India y en la mayoría de los mercados asiáticos el navegador móvil número uno es UC Browser alcanzando una cuota de penetración de hasta el 51%. ¿El motivo? Se ofrece a los usuarios con un bloqueador de publicidad activado por defecto ofreciendo consumir hasta el 79% menos de datos que sus principales rivales.

Llama aún más la atención que detrás de la versión web de UC se encuentra el gigante del comercio electrónico chino Alibaba lo que hace que nos planteemos una duda: ¿Por qué Alibaba hace negocios en el mundo del ad blocking?

Lo peor puede que aún no haya llegado

Dos son los motivos principales que habrían podido llevar a la empresa liderada por Jack Ma a tomar esta decisión. El primero de ellos es que Alibaba considere que la publicidad supone un gran deterioro de la experiencia de navegación móvil hasta el punto que está repercutiendo en sus ingresos o que quiere controlar el flujo de la publicidad para favorecer sus propios contenidos.

Hecho que nos sitúa frente a Eyeo GmbH, empresa responsable de la creación de Adblock Plus. Su máxima es que ponen al consumidor en primer lugar pero esta afirmación es puesta en duda por cada vez más agentes del sector ya que, cuando alguien decide pagar para que su publicidad traspase los filtros, la compañía obtiene un beneficio económico.

Lo cierto es que en algunos mercados la industria del bloqueo de anuncios se está convirtiendo en un próspero negocio. Así se ha demostrado en el citado DoubleClick Leadership Summit en el que participó Roi Carthy, CMO de la compañía responsable de la startup israelí Shine que ha lanzado un nuevo bloqueador.

Shine ofrece una visión bastante más radical que la de Adblock Plus ya que su objetivo es mejorar el funcionamiento de los terminales y ahorrar el gasto de datos en los mismos mediante el total bloqueo de la publicidad.

Y precisamente en este evento fue donde se pudo escuchar una de las comparaciones que deberían, cuanto menos, preocupar aún más a la industria: “donde Ad Block Plus es un Kalashnikov, Shine se posiciona como un arma de destrucción masiva”.

Los ejecutivos de Google han advertido que no deberíamos subestimar el poder de Shine y más teniendo en cuenta que algunas de las grandes compañías móviles están planteándose trabajar con él como son los casos del operador británico O2 (cuenta con 23 millones de suscriptores) o EE (cuenta con 27 millones de suscriptores). Puede que el problema del ad blocking no haya nada más que empezar y lo peor, esté aún por llegar.

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