líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

El tierno (y algo

Marketing y PublicidadFotograma del spot "Change a bit for good" de IKEA

Al robot de este spot de IKEA se le resiste la sostenibilidad

El tierno (y algo "torpón") robot de este spot de IKEA se erige en guerrero de la sostenibilidad

Un pequeño robot con madera de héroe (en materia medioambiental) protagoniza el último spot de IKEA con el foco puesto en la sostenibilidad.

Cuando hincamos el diente a la ubicua sostenibilidad, se adueña a menudo de nosotros la idea (completamente falaz) de que vivir de acuerdo con principios más ecológicos y respetuosos con el medio ambiente es tarea tan hercúlea como tremenda onerosa al alcance de solo unos pocos privilegiados. Pero lo cierto es que todos podemos aportar nuestro granito de arena para hacer del vapuleado planeta Tierra un lugar un poco mejor. Y esa es precisamente la premisa en torno a la cual pivota «Change a bit for Good», una nueva campaña integrada de IKEA que verá la luz en Reino Unido, Irlanda, Estados Unidos y Países Bajos

El spot que constituye el eje central de la campaña de la multinacional sueca lo protagoniza un pequeño robot con madera de héroe. El androide contempla en una sala de cine el cartel de una película protagonizada por máquinas que salvan heroicamente el mundo.

Inspirado por el póster, el robot se propone remedar a los protagonistas del filme y salvar también el mundo (a su manera).

El androide se dirige en primer lugar a una corriente de agua emponzoñada por la polución, donde trata de rescatar una bolsa de plástico. Sin embargo, el tablón de madera sobre el que está encaramado se derrumba, y el pobre robot termina en el agua (y a merced de los cortocircuitos).

Si no visualizas correctamente el vídeo embedded, haz clic aquí

A continuación el androide visita una fábrica que emite desagradable humo de color negro de sus chimeneas. En las inmediaciones de esta factoría el robot se topa de bruces con un camión, al que trata de bloquear sin éxito el paso a las instalaciones, ya que el vehículo termina pasando de largo por delante de él.

Finalmente el androide se embarca en una última y heroica misión: salvar una playa de un lastimoso derrame de petróleo. El protagonista se descuelga con un ingenioso artilugio capaz de succionar crudo, pero pronto se da cuenta de que el derrame es lamentablemente demasiado extenso como para ser succionado al 100% con su invento.

Baqueteado por la derrota, el robot regresa finalmente a casa y allí se topa con un escenario que logra devolverle la sonrisa. Su hogar ha pasado por chapa y pintura para revestirse de funcionalidades mucho más sostenibles con plantas, materiales recicables y muebles de mimbre.

El progenitor del joven androide está preparando además una deliciosa cena a base de albóndigas vegetales, mientras que su madre regresa de la compra pertrechada de verduras frescas envasadas en bolsas reutilizables.

Ante el feliz espectáculo del que son testigos son ojos, el robot sufre un nuevo cortocircuito, cambia el chip y se dispone a ayudar a su hermana con las nuevas y frondosas plantas que crecen en su morada.

Rubricada por la agencia Mother London, la productora Pulse Films y el director Ninian Doff, la nueva campaña de IKEA busca inspirar a los clientes de la marca sueca para que se involucren en pequeños pero valiosos gestos en pro del medio ambiente.

Temas

IKEA

Los móviles y la Publicidad Digital Exterior: la próxima generación de anunciosAnteriorSigueinte5 retos que deben superar los retailers para conectar con los consumidores pospandemia

Noticias recomendadas