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SKYN censura escenas de alto voltaje sexual para anunciar sus propios productos

Marketing y PublicidadFotograma de la campaña "Explore uncensored pleasures" de SKYN

SKYN convierte la censura en soporte publicitario

SKYN censura escenas de alto voltaje sexual para anunciar sus propios productos

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

El eje central de la nueva campaña de SKYN y Sid Lee son vídeos donde se abren paso escenas de alto voltaje sexual que son censuradas deliberadamente mediante un rectángulo borroso.

SKYN comercializa preservativos, lubricantes y juguetes sexuales, unos productos cuyas bondades no siempre es fácil poner en valor a través de la publicidad (en particular en las pacatas redes sociales). Sin embargo, la marca y la agencia Sid Lee ha tenido una ingeniosa idea para sortear la censura en las plataformas 2.0: la autocensura.

El eje central de la nueva campaña de SKYN y Sid Lee son vídeos e imágenes donde se abren paso escenas de alto voltaje sexual que son censuradas deliberadamente mediante un rectángulo borroso (empleado para cubrir las partes pudendas de los protagonistas). Sin embargo, ese rectángulo termina convirtiéndose a la postre en soporte publicitario para los productos de la marca.

En su nueva y sugestiva campaña SKYN «secuestra», por lo tanto, una de las herramientas más empleadas en la censura que tanto abunda en las redes sociales, el rectángulo borroso, para anunciar sus productos en contextos donde normalmente sería imposible hacerlo como consecuencia de la censura.

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Con tan perspicaz empleo de la autocensura SKYN trata de espolear la curiosidad del espectador. La censura da alas, al fin y al cabo, a la curiosidad de quien se topa con el consabido rectángulo borroso. Y es que todo el mundo desea ver qué sucede tras el rectángulo de marras y la escena censurada se reviste de aún mayor voluptuosidad cuando los productos que allí se abren paso sugieren de manera tan inequívoca lo que allí está pasando.

Los vídeos que integran la nueva campaña de SKYN, cuyo «look» es deliberadamente casero, llevan la rúbrica del director Ludovic Gontrand y la productora Hamlet, mientras que las fotografías las firma el fotógrafo Félix Dol Maillot.

Sin el ánimo de ser en modo alguno pornográfica, la nueva campaña de SKYN aspira a colocar bajo los focos la intimidad mostrando (sin enseñar nada explícito) lo que de ella puede emanar con la inestimable ayuda de los productos de la marca.

 

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