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¿Por qué el storydoing está dejando atrás al storytelling?

Del storytelling al storydoing: el consumidor se convierte en protagonista

Las marcas han empezado a pasar del storytelling al storydoing en sus estrategias de marketing para hacer partícipe al consumidor en la publicidad

storytelling

Si no sabes aún que es el storytelling y te sientes como un pez fuera del agua o, por el contrario, no quieres repetir esta herramienta en más ocasiones y necesitas algo nuevo, no te preocupes, aquí intentaremos darte las claves para que no llegues tarde al storydoing. Y es que el éxito creciente de uno ha llevado inevitablemente al otro, pero antes de nada veamos un poco de que tratan.

¿Recuerdas cómo te apasionaban de pequeño esas historias increíbles donde te imaginabas conquistando reinos y salvando otros? Pues digamos que es la antesala de lo que son estas técnicas de marketing. El storytelling pretende, en consonancia, hacernos llegar un relato que nos cautive y cuyas emociones despertadas se trasladen a la marca que se halla detrás de dicha historia. Por supuesto, para que esta asociación sea coherente y se mantenga en el tiempo ha de estar en concordancia con los valores y atributos de la propia empresa. Con este tipo de estrategia perseguimos establecer una relación especial con los consumidores basada en la confianza y fidelidad transmitidos en el mensaje de fondo de nuestro relato. De esta forma será muy importante elegirlo sabiamente teniendo ciertos aspectos en consideración: ¿Qué valores queremos transmitir?, ¿qué atributos de nuestra empresa debemos reflejar?, ¿qué emociones queremos trasladar al espectador?, ¿cuál es el contexto sociocultural actual?

Cómo veis, las posibilidades que se abren ante nosotros son infinitas, al igual que lo son las modalidades disponibles en las que podemos llevarlo a cabo, pero ¿qué pensaríais si os digo que aún se puede ir un paso más lejos? Eso es la intención del llamado storydoing, una técnica que consigue combinar esa historia con otros elementos que incluyan al potencial consumidor y lo sitúen como protagonista de nuestro relato, consiguiendo una inmersión más completa. Con ello la marca pretende que la vinculación conseguida aumente significativamente al igual que la viralidad de los contenidos subidos. ¿Aún no lo veis muy claro? Veamos algunos ejemplos:

Hace un tiempo North Face ya empezaba a intuir este concepto cuando lanzó una campaña sobre una nueva prenda perfecta para la lluvia. Para ello hizo una alianza con Spotify para sacar una canción que solo se podía escuchar cuando estaba lloviendo en la ciudad desde la que quisieras reproducirla. Con todo ello ambas marcas pretendían situar al cliente en el epicentro de esa campaña. Antes de esta, Campofrío lanzó una campaña dirigida al Día Internacional de la Niña donde se comprometía a guardar los mensajes que recibiera de las niñas hacia su futura "yo" y enviárselos 20 años después para intentar concienciar y paliar el descenso de confianza que sufrían las mujeres a partir de los 30 años.

Como podéis ver este tipo de estrategia está a la orden del día ya que concuerda perfectamente con los paradigmas actuales del marketing y la publicidad, con esa necesidad creciente de, no solo mostrar nuestro producto y dar a conocer nuestra marca sino, hacer que el consumidor sea partícipe de ella. Si estás pensando en convertir este tipo de técnicas en un activo para tus campañas, deja de pensártelo y lánzate a la piscina, te puedo asegurar que está llena de grandes ideas por descubrir.

Nota de prensa.

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