El firmamento futbolístico se ha quedado huérfano de una de sus estrellas más rutilantes. Franz Beckenbauer, que tiene la vitola de ser una auténtica leyenda del balompié dentro y fuera de su Alemania natal, falleció el pasado domingo a los 78 años. Su familia dio conocer ayer el deceso del exfutbolista y pidió respeto para «poder vivir el duelo en paz y omitir toda pregunta» sobre tan luctuoso acontecimiento.
Beckenbauer fichó con apenas 14 años años por el Bayern de Múnich y rápidamente se convirtió en jugador absolutamente clave en las filas del equipo teutón. Con el combinado bávaro, el Káiser ganó cuatro veces la Bundesliga, tres Copas de Europa y una Copa Intercontinental.
Como jugador de la selección alemana, Beckenbauer tuvo el honor de levantar la Copa del Mundo en dos ocasiones, en 1974 como capitán y en 1990 como entrenador del combinado nacional.
Célebre por su elegancia y su donaire en el campo de fútbol, Beckenbauer es considerado uno de los mayores exponentes de la posición de defensa líbero, que era en buena medida desconocida hasta su desembarco en el mundo del balompié.
Tras jugar durante algunos años allende los mares en el Cosmos de Nueva York, donde Beckenbauer compartió vestuario con otra leyenda del fútbol, Pelé, el futbolista regresó a su patria chica y en 1982 sumó otro título a su brillante palmarés en las filas del Hamburgo S.V.
Beckenbauer saboreó las mieles del éxito tanto como jugador como entrenador de fútbol
En 1984 Beckenbauer se puso al frente de la selección alemana de fútbol sin tener licencia de entrenador, lo que no le impidió llevar al combinado nacional teutón a la final del Mundial de Fútbol de 1986, donde el equipo germano cayó derrotado, no obstante, frente a Argentina por 3 a 2. Cuatro años después, en 1990, Beckenbauer se vengó de Maradona y compañía levantando la Copa del Mundo en Roma.
A mediados de los 90, cuando el Bayern de Múnich estaba sumido en una profunda crisis, Beckenbauer retornó como entrenador al equipo donde forjó su leyenda como futbolista.
El siguiente gran proyecto de Beckenbauer fue llevar a Alemania la celebración del Mundial del Fútbol en 2006. El exfutbolista se puso al frente a la candidatura de Alemania para acoger el Mundial y esta se impuso finalmente frente a sus rivales. Sin embargo, más tarde la reputación de Beckenbauer se vería mancillada precisamente por su participación en el Mundial de Alemania 2006. Y emergieron las sospechas de que sí cobró ingentes cantidades de dinero por su participación en la candidatura alemana, en la había tomado parte supuestamente «ad honorem» y sin recibir, por ende, remuneración alguna. En los años previos al Mundial Beckenbauer recibió emolumentos que estuvieron directamente emparentados con el torneo de la FIFA, si bien el exfutbolista aseveró que eran ingresos emanados de la publicidad.
Escándalos al margen, que opacaron ligeramente su formidable trayectoria deportiva, Franz Beckenbauer fue un pionero del fútbol que con sus hazañas sobre el terreno de juego contribuyó enormemente a engrandecer este deporte.
El carisma de Franz Beckenbauer no pasó inadvertido para la industria publicitaria, que le fichó para protagonizar toda una plétora de anuncios para marcas como adidas o Mercedes-Benz. Repasamos a continuación a modo de homenaje algunos de los mejores anuncios del Káiser:
1. «Cantina» – adidas (2010)
2. «Sonntagsfahrer» – Mercedes-Benz (2010)
3. «Impossible is nothing» – adidas (2006)
4. O2 Genion (2004)
5. Postbank (2002)
6. E-Plus (2000)
7. Müllermilch (1986)
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