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10 formas de evitar que su productividad se hunda en un pozo sin fondo cuando cae la tarde

Ni siquiera la motivación más grande del mundo puede impedir que, cuando cae la tarde, la productividad comience a dar preocupantes síntomas de agotamiento.

La biología humana es la responsable de los incómodos pero lamentablemente frecuentes "bajones" vespertinos de energía.

A partir del mediodía el tiempo parece hacerse más lento y el ritmo de trabajo acaba contagiándose y se vuelve también más premioso.

No obstante, y aunque las tardes andan, por naturaleza, a la gresca con la productividad, hay unos cuantos trucos para seguir siendo productivo en las horas vespertinas. Inc. recoge a continuación algunos de ellos:

1. Tómese la molestia de conocer los hábitos de su propio cuerpo
Una buena forma de plantar cara a los “bajones” vespertinos es aprender a escuchar nuestro propio cuerpo y ajustar nuestro ritmo de trabajo a sus hábitos. Si notamos, por ejemplo, que somos particularmente productivos por la mañana, convendría que comenzáramos el día hincándole el diente a las tareas más complejas y que dejáramos para la tarde las más fáciles.

2. Pruebe a apostar por hábitos de nutrición más saludables
Intente consumir carbohidratos de absorción lenta (pan integral, por ejemplo) por la mañana para mantener en buena forma sus niveles de energía y eche mano de una manzana para plantar cara al decaimiento vespertino.

3. Tómese un breve descanso (sin teléfono)
Deje el smartphone de sus amores sobre la mesa (o apáguelo si prefiere llevarlo consigo), salga de la oficina y respire aire fresco. Este hábito tan simple le ayudará a resetear la mente y a emprender el resto de su jornada laboral con más energía.

4. Aumente el ritmo de su corazón con rápidos movimientos
Permanecer sentado durante más de 8 horas es muy negativo para la salud y se traduce a larga en un hondo sentimiento de fatiga. Combata el sedentarismo haciendo ejercicios rápidos y sencillos como subir uno o dos tramos de escaleras o respirando hondo para acelerar su ritmo cardíaco e incrementar su temperatura corporal.

5. Dé espacio a los sentimientos que ha estado intentando evitar
Ignorar o tratar de minimizar los pensamientos y los sentimientos incómodos es una “fea” costumbre que nos roba valiosa energía. Parar evitar verse desprovisto innecesariamente de energía por esta razón, reserve cinco minutos de su jornada laboral para “mascar” pensamientos y sentimientos particularmente fastidiosos. Se sentirá más aliviado y su productividad se lo agradecerá.

6. Medite durante unos minutos
Después de almorzar o hacer ejercicio en la pausa del mediodía, tómese uno o dos minutos para recuperar la compostura y readaptarse al entorno laboral.

7. Reorganice sus prioridades
Eche un vistazo a su (larga) lista de tareas y decida cuáles requieren una atención más inmediata y cuáles pueden posponerse.

8. Elimine posibles distracciones
Silencie su teléfono y cierre pestañas innecesarias en su navegador para intentar concentrarse al máximo.

9. Póngase en acción para encontrar su “flow” interior
Déjese arrastrar por la tarea que tiene entre manos para toparse de bruces con el “flow” que habita en sus entrañas.

10. Dé lo mejor de sí y acepte el resultado
A veces, por mucho que pongamos de nuestra parte, tenemos días que son un auténtico fracaso desde el punto de vista productivo. Pero aceptar el fracaso es básico para seguir adelante.

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