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10 razones por las que el rebranding se topa a veces de bruces con el fracaso

rebrandingLas marcas necesitan de vez en cuando cambiar de "look" para lucir frescas y renovadas a los ojos del consumidor. Las acciones de rebranding están a la orden del día del marketing, pero ¿por qué se topan a veces de bruces de con el fracaso? Cuando una acción de rebranding sale mal, es habitualmente por las razones que enumera a continuación Branding Strategy Insider:

1. La marca no necesita ningún cambio
Cuando una marca decide apostar por el rebranding, debe hacerlo porque el consumidor así lo demanda, no simplemente porque alguien dentro de la compañía crea que es necesario un cambio.

2. El cambio no está apuntalado por ninguna razón de peso
Hay marcas que se cuelgan del brazo del rebranding simplemente porque quieren cambiar, pero no saben para qué. Cuando no hay un objetivo claro detrás del rebranding, éste está abocado al fracaso.

3. La estrategia es equivocada
Antes de embarcarse en una acción de rebranding, las marcas deben realizar un profundo análisis del mercado y evaluar su propia necesidad de cambio desde el punto de vista del consumidor.

4. El consumidor termina confundido
Si el rebranding provoca que el consumidor sea incapaz de reconocer a la marca que hay detrás, a éste no le dolerán prendas a la hora de irse con su dinero a otra parte.

5. El cambio ha sido para mal
La estética del rebranding juega un papel fundamental en su éxito o en su fracaso. Si el nuevo diseño de una marca es deliberadamente “feo”, es obvio que el cambio le va a perjudicar más que beneficiar.

6. El cambio llega demasiado tarde
Si la marca ya está en plena cuesta hacia abajo, el rebranding no es ni mucho menos la panacea. El cambio tiene que producirse en el momento oportuno para ser verdaderamente eficaz.

7. El cambio se produce por las razones equivocadas
Detrás de una acción de rebranding no debe estar nunca el ánimo de borrar nuestras propias huellas, darle una vuelta de tuerca a la historia de nuestra marca o alentar el olvido por parte de la gente.

8. El cambio es inapreciable
De nada sirve invertir cientos y cientos de millones de dólares en una acción de rebranding si después ésta pasa completamente desapercibida al consumidor.

9. El cambio se produce sin el apoyo de la marca que hay detrás
Una acción de rebranding no se queda única y exclusivamente en lo que es la marca de cara a la galería sino también en lo que es la marca de puertas para dentro. Se trata de que los empleados de la marca hagan también suya la acción de rebranding.

10. El cambio es un mero intento de imitar a la competencia
Las acciones de rebranding que son espoleadas por los cambios de la competencia son sumamente peligrosos porque no contribuyen a la diferenciación si no a que unas marcas y otras sean totalmente intercambiables entre sí de cara al público.

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