Tendencias

Por qué el coronavirus nos hará a todos un poco mejores

3 razones por las que el coronavirus es (a lo mejor) un bálsamo curativo para el mundo

Durante los últimos dos meses han tenido lugar más cambios que durante los últimos diez años. Y muchos de esos cambios han lacerantes, pero otros no tanto.

coronavirus

Autor de la imagen: Maison Hefner

Hay muchas razones para quejarse amargamente y llorar desconsoladamente en estos momentos. El coronavirus ha puesto patas arriba nuestras vidas y por su culpa hemos tenido que decir adiós a nuestra amada normalidad (la misma que tantísimos lamentos nos hacía proferir hasta hace poco). ¿Lo peor? Que puede que jamás recuperemos la normalidad tal y como la conocíamos.

Pero, ¿y si en lugar de gimotear extrajéramos lecciones de todo lo que nos está pasando? Abandonaríamos probablemente nuestra zona de confort (tan cómoda como insufrible) y nos despojaríamos de las lentes (excesivamente lóbregas) con las que nos empeñamos en contemplarlo todo.

Durante los últimos dos meses han tenido lugar probablemente más cambios que durante los últimos diez años. Y muchos de esos cambios han extraordinariamente lacerantes, pero otros quizás no tanto.

La digitalización, esa que algunos habían insistido en demorar sine die, ha protagonizado un salto de gigante en las últimas semanas. El teletrabajo ha dejado de ser una palabra maldita para convertirse en una realidad que funciona (incluso bajo circunstancias adversas). La telemedicina ya no es una entelequia y todo tipo de organizaciones (desde los teatros a las salas de concierto, pasando incluso por las iglesias) han hincado el diente (ya era hora) a la transformación digital.

Además, no pocas empresas (Prada, SEAT, Tesla o El Corte Inglés) no han tenido prurito alguno a la de hora de una vuelta de tuerca a su propio negocio y reacondicionar sus fábricas para producir geles higienizantes, mascarillas y respiradores.

Algunas compañías han ido incluso un paso más allá y han rubricado inusitado acuerdos de colaboración a fin de parar los pies a la pandemia. En Alemania McDonald's y Aldi llegaron el pasado mes de marzo a un acuerdo en virtud del cual los empleados de la multinacional de comida rápida (despojados de sus puestos de trabajo por el COVID-19) podrían incorporarse a las filas de la cadena de supermercados (particularmente activa en tiempos de coronavirus).

Y a lo largo y ancho del globo están emergiendo miles de iniciativas solidarias detrás de las cuales hay ciudadanos de a pie, redes vecinales y también grandes empresas que anteponen las necesidades de la sociedad a sus propios beneficios.

Es indudable que el coronavirus ha infligido muchísima daño a la sociedad, pero de alguna manera nos ha hecho a todos también un poco mejores. Benedikt Holtappels explica por qué en un artículo para Horizont:

1. No hay que estar siempre al 100%

A menudo tendemos a pensar las cosas demasiado y nos dejamos arrastrar por un perfeccionismo absolutamente fanático que no nos conduce en realidad a ninguna parte.

Antes de que el coronavirus irrumpiera en nuestras vidas invertíamos semanas (incluso meses) en que todo saliera perfecto. Ahora desarrollamos soluciones a un ritmo mucho más rápido (porque así lo requieren las circunstancias). Y puede que no estemos al 100% (como mucho al 80%). Pero es suficiente.

Quizás en el futuro pongamos menos excusas a la hora de acometer las tareas que tenemos por delante y ganemos no solo en agilidad sino también en pragmatismo.

2. Los cambios son posibles en tiempos de crisis

Cuando todo es insultantemente perfecto, pocas empresas se atreven a salir de su zona de confort. A lo sumo implementan unos pocos y casi insignificantes cambios. Ahora tales cambios son imperativos porque así lo exigen las circunstancias externas.

En estos momentos muchas compañías son por fin conscientes de que aferrarse a apolillados modelos de negocios puede constituir una amenaza para su propia existencia. Y se han dado cuenta de que tienen mucho que aprender en materia de flexibilidad de los emprendedores y de las startups.

En consecuencia es probable que en el futuro seamos testigos de desarrollos, procesos y ofertas de naturaleza mucho más dinámica dentro de las organizaciones.

3. Las personas trabajan codo con codo con personas (y eso es una buenísima noticia)

Las oportunidades de conectar en el plano humano con otras personas y desarrollar con ellas relaciones a largo plazo son probablemente ahora mayores que nunca.

Muchas de las colaboraciones a las que hemos asistido en las últimas semanas son profundamente humanas y ajenas a los títulos, las jerarquías y a las cuotas de mercado.

Hemos descubierto que la cooperación puede trocarse en fortaleza en el despiadado mundo de los negocios. Y tan saludable mentalidad podría prorrogarse más allá de la crisis. ¿Por qué no iba a hacerlo si la unión nos hace a las personas (y a también a la sociedad y a la economía) más fuertes y más innovadoras?

Te recomendamos

FOA Madrid 2020

Hootsuite

Outbrain

Adecco

Compartir

Centro de preferencias de privacidad

Navegación

Estas cookies permiten que el Sitio Web funcione correctamente por lo que son esenciales para que el Usuario pueda usar todas las opciones del Sitio Web y pueda navegar y utilizar las funciones de la misma con normalidad.

Advertising

Analíticas

Estas cookies recopilan información anónima de manera estándar sobre la navegación del Usuario y sus patrones de comportamiento. La información recogida mediante las cookies analíticas es utilizada para la elaboración de perfiles de navegación de los Usuarios de este Sitio Web, con el fin de introducir mejoras en nuestro servicio.

__utma, __utmz, __utmb
__utma, __utmz, __utmb

Other