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5 señales inequívocas de que la idea que tiene entre manos no le sacará (nunca) de pobre

ideaEn el universo de los negocios las buenas ideas tienen más posibilidades de prosperar que las malas. Eso es “impepinable”. Pero, ¿cómo se distingue una idea buena de otra mala? Si tiene en estos momentos una idea entre manos y duda todavía de su bondad (o de su maldad), le proponemos despejar dudas prestando mucha atención a los síntomas de alarma que desgrana a continuación YFS Magazine:

1. Está convencido de que su idea es la “primera”
Es una verdad incómoda, pero lo cierto es que cuando una persona es realmente la “primera” en tener una gran idea, casi siempre fracasa convirtiendo en realidad esa idea. Las “primeras grandes ideas” necesitan a veces darse de bruces con muchos grandes fracasos para salir de verdad adelante. Además, es importante no lanzar las campanas al vuelo. Lo que desde nuestro punto de vista es una idea que jamás nadie ha tenido puede después tener muchas “primas hermanas” (o incluso “gemelas”).

2. Todo el mundo coincide en señalar que su idea es simplemente genial
Si todas las personas que tiene a su alrededor le juran y le perjuran que su idea es genial, se le deberían encender enseguida las alarmas. Si nadie encuentra ninguna pega a su idea, lo más probable es que esté rodeado de una panda de aduladores que no están probablemente cualificados para valorar el potencial (o ausencia de potencial) de su idea. Todas las ideas, por muy buenas que sean, son susceptibles de mejoras y cuando nadie las propone, es que no contamos con el equipo adecuado para sacar adelante nuestra idea.

3. Otros se han hecho de oro con ideas que usted tuvo antes de que ellos, por lo que tiene el convencimiento de que su nueva idea llegará a buen puerto
Haber dado con grandes ideas en el pasado no quiere decir que todas y cada una de las ideas salidas de su cabeza vayan a ser buenas. Si otros se le adelantaron en su día en hacer realidad ideas que usted considera como propias porque las tuvo antes, quizás fue porque la ejecución de ideas es su particular talón de Aquiles y ese es un mal que no se cura de un día para otro.

4. Su idea se aplica a un mercado del que conoce muy poco o nada
Si se siente como un auténtico “outsider” en el mercado en el que su idea aspira a convertirse a realidad, ándese con muchísimo cuidado. Tendrá que revisarla una y otra vez, con la ayuda de expertos, si quiere que sea de verdad un éxito.

5. Esa gran idea que espera que le convierta en millonario le cayó del cielo, por lo que los millones también le caerán del cielo cuando la ponga en práctica
Tener una idea no es sólo que se nos encienda la bombilla. También es desarrollarla, pulirla, revisarla y finalmente ponerla en práctica. Nadie se hace millonario simplemente porque se le encienda la bombilla. Después de que la “gran idea” que nos va a sacar de pobres nos caiga del cielo (o casi) tenemos por delante un auténtico maratón, y no ya para hacernos millonarios sino simplemente para convertir esa idea en un negocio mínimamente rentable.

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