líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

A los alimentos les crece a veces la nariz y estos gadgets cazan al vuelo sus mentiras

alimentos¿Es de verdad fresco el muslo de pollo que nos disponemos a llevarnos a la boca? ¿Está la ensalada que estamos a punto de engullir libre de pesticidas? ¿Y qué hay del yogur que se anuncia a bombo y platillo como 100% libre de lactosa, está completamente huérfano de esta sustancia?

Si este tipo de preguntas le remuerden la conciencia (y el estómago) cuando se sienta a la mesa, los denominados escáneres de alimentos podrían convertirse en sus mejores aliados.

Aceite de oliva rebajada con agua, carne podrida, cereales mohosos… La lista de escándalos alimentarios es larga (y casi interminable). Cuando compramos un filete de pollo en el supermercado, no somos conscientes de la cantidad de gérmenes que campan a sus anchas en sus entrañas, tampoco sabemos si las fresas que vamos a meternos entre pecho y espalda han sido rociadas previamente con pesticidas o si las espinacas de cultivo biológico contienen de verdad más vitamina A que las convencionales.

Los ingredientes que aparecen en el packaging de los alimentos no responden siempre a la realidad y están a menudo llenos hasta los topes de mentiras.

Razón de más, por lo tanto, para ir pertrechado de prácticos y manejables escáneres que den cuenta de la frescura, la calidad y los ingredientes reales que hay agazapados en los alimentos que compramos en los supermercados y que devoramos en los restaurantes.

Dos startups, Consumer Physics de Israel y Tellspec de Canadá, comercializan actualmente este tipo de dispositivos, por 250 y 450 dólares respectivamente, y a ellas podrían sumarse muy pronto otros fabricantes, deseosos de hacerse hueco en un nicho que es a juicio de muchos una auténtica mina de oro sin explotar.

http://www.youtube.com/watch?v=kcNj1DknDpg

Así lo creen, por ejemplo, Robin Gruna y Henning Schulte, del instituto de investigación Fraunhofer. “La comida saludable es una megatendencia y tendrá a buen seguro mucho que decir en el futuro”, aseguran ambos en declaraciones a WirtschaftsWoche.

De tales dimensiones es esta megatendencia que la mismísima industria de la alimentación le está poniendo ojitos a los escáneres de alimentos. Es el caso de los grandes almacenes estadounidenses Target, que a principios de este año iniciaron una colaboración con el prestigioso Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). El objetivo de Brian Cornell, CEO de Target, es que los trabajadores de su compañía, equipados con escáneres, puedan detectar fácilmente qué mercancías están defectuosas y cuáles no.

En un principio,  casi todos los escáneres de alimentos funcionan de manera similar. Sus sensores se encargan de radiografiar, mediante infrarrojos, por ejemplo, las características genéticas de las sustancias que hay presentes en un determinado producto. Y después los datos recopilados se comparan, en la mayor parte de los casos mediante un smartphone, con una base de datos que da cuenta de la bondad (o maldad) del producto.

Aun así, los primeros escáneres de alimentos no son tampoco gadgets omnipotentes y capaces de reconocer sin ningún margen de error alérgenos y otras sustancias potencialmente nocivas en los productos. Para conseguirlo hay que ampliar inevitablemente las bases de datos y también los algoritmos de análisis en los que están basados los dispositivos de marras.

Actualmente los escáneres de alimentos comercializados por Consumer Physics y Tellspec dan cuenta al usuario única y exclusivamente de la cantidad de grasas, proteínas, carbohidratos y calorías que hay en un producto. Sin embargo, no tienen el poder (todavía) de ir más allá y rastrear también trazas de moho o de gluten.

Lo que está claro es que, cuando terminen de perfeccionarse, los escáneres de alimentos podrían revolucionar la industria alimentaria, que tiene todas las papeles para estar mucho más controlada (y también ser más saludable) en el futuro.

 

El consejo de administración de Antevenio da su beneplácito a la OPA presentada por ISPAnteriorSigueinte7 claves para hincar el colmillo al influencer marketing (sin desangrarlo)

Noticias recomendadas