Tendencias

Así han creado Uber y Airbnb al cliente "cinco estrellas"

ricosEl 2015 comienza a llegar a su fin y, aunque aún falten algunas semanas para esto, ya comenzamos a vislumbrar las primeras tendencias que regirán el sector en 2016. Una de ellas pasa por la relación de calificación bidireccional entre las empresas y los clientes. Hecho que cada vez despierta un mayor interés tras el auge experimentado por nuevos modelos de negocio como Uber o Airbnb.

Que nuestro negocio o servicio prestado alcance una buena puntuación por parte de los consumidores es algo que siempre ha preocupado a las compañías y sus marcas. Ahora, gracias a los modelos como los mencionados en el párrafo anterior, resulta más fácil tener identificados a aquellos que podemos calificar como “mejores clientes”. Estos se caracterizan por que suponen un menor riesgo y habitualmente quedan satisfechos con los servicios y productos ofertados.

Ahora las marcas tienen la capacidad de ofrecer a estos de forma mucho más precisa no sólo una relación más personalizada a través de un mejor servicio sino que es probable que puedan hacerlo a un mejor precio. Bienvenidos a la era del cliente "cinco estrellas".

Una nueva etapa en la que las marcas tienen la oportunidad de fomentar la confianza mutua. Un dato muy curioso que deja patente esto es el resultado de una de las últimas encuestas realizadas por Future Foundation que señala que el 45% de los encuestados no tendría problema a la hora de ser calificado por una empresa en base a la utilización de los servicios a los que ha recurrido mientras que sólo un 18% respondió lo contrario.

Esto debe ser un sistema de calificación de dos vías ya que no sólo se trata de tener un control sobre nuestros consumidores sino de establecer una confianza y respeto mutuos. Un ejemplo lo encontramos en la marca Lyft. Cualquiera que haya utilizado los servicios de alguno de sus conductores seguramente haya recibido un mensaje en el que se le indica que ha obtenido una calificación de cinco estrellas por parte de su conductor.

Aunque es cierto que la sutileza no es su fuerte, nos encontramos ante un claro incentivo para que los clientes se comporten de forma adecuada. Esto no quiere decir que el futuro pase por un mundo en el que todos somos calificados por las marcas y cada una de ellas tiene una opinión de nosotros. No al menos de forma tan tajante.

Tomemos como ejemplo la compañía Traity que ha diseñado lo que podemos denominar como un “pasaporte de reputación” para los usuarios de internet. Algo que tiene bastante sentido si tenemos en cuenta que en la red partimos de la base de que debemos confiar en el otro aunque no le conozcamos.

Al igual que los bancos tienen acceso a nuestra información para hacer un perfil económico sobre nosotros, ¿por qué las marcas no iban a poder acceder a una base en la que nos agrupamos en función de nuestra personalidad?

Te recomendamos

Eficacia

Atresmedia

ADN by DAN

icemd

Compartir