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El automóvil está "renaciendo" y los españoles lo quieren aún más que a su smartphone

automóvilResulta complejo dar con un producto que genere más pasiones que el automóvil. Pasiones negativas para quienes se centran en los aspectos medioambientales y señalan la contaminación y el riesgo al volante, pero positivas a ojos de los que asocian su coche con un objeto de placer y sinónimo de libertad.

Con el fin de analizar la importancia del vehículo y su percepción a juicio del usuario medio, nos remitimos al último estudio Observatorio Cetelem Auto 2017. Este recopiló las percepciones de más de 8.500 conductores de 15 países.

Según se desprende en el estudio, hablamos de una industria bajo presión. Mientras la regulación es cada vez más estricta y surgen nuevos fenómenos que desplazan la movilidad tradicional como el carsharing, la cifra de matriculaciones cayó en más de 6 millones del 2007 al 2009.

Sin embargo, es un momento muy optimista en la venta de vehículos. El crecimiento de esta misma entre 2011 y 2014 aumentó del 4% al 5%. Lo cual prueba que todavía la industria tiene potencial y atractivo para los usuarios. Mientras que el año 2016 se analizó un nivel de matriculación ascendente desde los años de crisis, tanto en alquiler como en vehículos de empresas y particulares.

De hecho, tal es el atractivo de la industria, que el coche sigue siendo la posesión a la que más apego tienen los clientes. El estudio registró un apego superior a escala global a los automóviles (6,7 puntos sobre 10) comparado con otras propiedades como el smartphone (6,3) o la televisión (5,9).

Para la mayoría de los conductores (90,7%) el principal factor que les une a su automóvil no es otro que su practicidad. Significa libertad y autonomía, permitiendo a la vez ahorrar tiempo mientras se disfruta al volante.

Eso sí, los españoles no olvidan el efecto perjudicial de la automoción en el aire que respiran. Según recalcó Liliana Marsán, responsable de El Observatorio y el Departamento de Estudios de Cetelem España, nuestro país “tiene mejor opinión que la media global respecto a los híbridos y los diésel, y peor en cuanto a los gasolina y gas natural o licuado” informaba El Economista.

Indudablemente esto se debe a los recientes escándalos de la emisión de vehículos como los de Volkswagen con el dieselgate, replicado más tarde por Fiat Chrysler. Tal escándalo afectó negativamente nada menos que al 60% de los españoles en su percepción con las marcas de automoción.

A ojos de Sergio Escudero, director de la división Auto de Cetelem España, “la industria del automóvil goza de buena salud, hasta el punto de que estamos en un momento de renacimiento”. El hecho se hace patente atendiendo a que el 54% de los usuarios opina que el vehículo es más importante de lo que era hace 20 años. Y en España la mejora es todavía más acusada, con dos puntos por encima de la media.

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