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El brainstorming en tiempos de coronavirus

Brainstorming en la distancia: 6 trucos para que sigan lloviendo las ideas desde casa

¿Cómo sacan adelante los profesionales de la creatividad las sesiones de brainstorming trabajando desde casa? Aquí van algunos útiles trucos.

 

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Autor de la imagen: Fabio Buonocore

El "home office" (forzoso que no elegido) ha puesto patas arriba nuestros hábitos laborales. Las rutinas de los creativos, tan acostumbrados a reunirse (en persona) para provocar estruendosas tormentas de ideas, están también a expensas de los cambios.

¿Cómo sacan adelante los profesionales de la creatividad las sesiones de brainstorming trabajando desde casa? Algunos tienen ya experiencia en estas lides, pero lo que son novatos en las tormentas de idas a distancia deberían quizás posar la mirada en los consejos que recoge a continuación 99u:

1. Levantar los cimientos de estructuras que propicien el éxito

La estructura, la claridad y la consistencia son los tres pilares del teletrabajo en estos momentos. Y también hacen lógicamente acto de presencia en los sesiones de brainstorming.

Es recomendable, por ejemplo, fijar breves reuniones de 15 minutos cada día para asegurarse de que todos los miembros del equipo están perfectamente alineados con los objetivos del proyecto en ciernes.

Es vital que todos aquellos involucrados en la tormenta de ideas sepan en qué dirección remar, por lo que para echar abajo posibles malentendidos nunca está de mal coger el teléfono, charlar con los colegas y disipar dudas.

En las sesiones de brainstorming en remoto son asimismo vitales la preparación y la transparencia. Si las cosas no se preparan adecuadamente y la información no fluye libremente, es probable que las tormentas de ideas se queden en mero chaparrón.

2. Valerse de atajos psicológicos

A los creativos (como al resto de los mortales) les cuesta a menudo concentrarse en un espacio, su propio hogar, que asocian habitualmente al descanso y la desconexión. Por eso, es apropiado hacer uso de algunos trucos para engañar al cerebro para hacerle cambiar el chip.

Algunos creativos incorporan a sus "oficinas caseras" elementos utilizados habitualmente en su lugar de trabajo (desde la música a los snacks para picar entre horas al fondo de pantalla del ordenador) para empaparse de la atmósfera adecuada e hincar el diente a las tareas que tienen frente a sí sin distracciones.

3. Proteger los momentos de quietud

Si los creativos están acostumbrados a dar alas a su creatividad con sonidos ambiente muy concretos (los emanados, por ejemplo, de una cafetera), el silencio que hallan en las cuatro paredes de su hogar puede tornarse en un hueso duro de roer.

Aun así, los momentos de tranquilidad en casa pueden trocarse también en aliados por los profesionales de la creatividad. La quietud puede ser aprovechada por los creativos para tomar el pulso a su ritmo creativo interno y tener más tiempo y espacio para dejar errar sin rumbo sus pensamientos.

La paz y el silencio solapados al confinamiento pueden y deben ser utilizados para dejar vagar la mente por territorios quizás inexplorados hasta la fecha. Y tales beatíficos momentos deben abrirse hueco en la agenda de los creativos (para ser explotados al máximo).

Algunos creativos aprovechan, por ejemplo, para meditar antes de enfrentarse a una sesión de brainstorming, a la que llegan así en condiciones óptimas para aportar y absorber ideas.

4. Practicar la autoedición

Es fácil que los creativos se sientan solos y desprotegidos sin sus colegas a su vera. Pero el vacío físico dejado por los compañeros de trabajo puede ser utilizado por los profesionales de la creatividad para ganar en independencia creativa y desarrollar sus habilidades de autoedición.

El teletrabajo se está trocando en una magnífica oportunidad para que los creativos, espoleados por su propia soledad, sean más críticos y objetivos con su propio trabajo (lo cual siempre es positivo).

5. No dejar en un segundo plano la socialización

Las ideas fluyen sin cortapisas cuando quienes están involucrados en su creación se sienten conectados los unos con los otros y suficientemente cómodos como para compartir sin asomo de vergüenza lo que se les pasa por la cabeza.

Por esta razón, que haya una atmósfera adecuada (respaldada por la socialización) es esencial para que las sesiones de brainstorming echen brotes verdes

Toda sesión de brainstorming debería comenzar pulsando el estado de ánimo de todos aquellos que toman parte en ella para elegir el tono más adecuado. Basta un "¿qué tal estás?" para romper el hielo y hacer todo el proceso mucho más fluido.

También es adecuado reunirse de vez en cuando y hacerlo dejando al margen al trabajo para concentrarse en actividades más lúdicas.

6. Abrazar la familiaridad para prender la mecha de la creatividad

Aunque el trabajo en remoto lleva asociados no pocos obstáculos, es un también una oportunidad de oro para abrirse a nuevas oportunidades y explorar los límites de la creatividad (algo que no sería quizás posible en la oficina).

Aprovechando el recogimiento en casa los creativos deberían bucear en las profundidades de su propia mente y no tener miedo de compartir con los demás lo que allí han descubierto. Se crean así lazos de familiaridad y de la familiaridad, de la confianza a ella solapada, pueden brotar en último término las mejores ideas.

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