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¿Habría sido posible el Brexit sin Cambridge Analytica?

El Brexit, ¿una monumental farsa prefabricada por Cambridge Analytica?

Christopher Wylie, ex trabajador de Cambridge Analytica, asegura que el Brexit no hubiera sido jamás posible sin los tejemanejes de su antigua empresa.

brexitChristopher Wylie, el hombre que ha ejercido de "garganta profunda" en el cacareado escándalo protagonizado por Facebook y Cambridge Analytica, está convencido de que el Brexit fue producto de una (maquiavélica) manipulación.

En una entrevista concedida recientemente a Spiegel y otros medios europeos Wylie, que trabajó en su día en calidad de analista de datos para Cambridge Analytica, asegura que el Brexit no habría sido posible sin la intervención de su ex empresa. “La integridad del proceso del Brexit en su conjunto es altamente cuestionable”, recalca Wylie.

El ex empleado de Cambridge Analytica y el rotativo británico The Observer destaparon hace unos días que la empresa especializada en análisis de datos había echado las zarpas de manera fraudulenta a alrededor de 50 millones de datos de usuarios de Facebook con la intención de desvirtuar el resultado de las elecciones presidenciales celebradas al otro lado del charco en 2016.

Pero los comicios estadounidenses no habrían sido los únicos en los que Cambridge Analytica introdujo su "mano negra". Hace unos días, el pasado jueves, Wylie y otros dos informantes entregaron a la comisión electoral de Reino Unido un dossier de 46 páginas y tres archivadores con emails y declaraciones de testigos que pondrían en evidencia los lazos de Cambridge Analytica con destacados líderes vinculados al Brexit.

De hecho, en la noche del sábado las autoridades británicas se personaron en las oficinas de Cambridge Analytica para llevar a cabo un registro.

En el epicentro de la polémica está la campaña oficial a favor del Brexit ("Vote Leave") capitaneada en su día por hoy ministro británico de Asuntos Exteriores Boris Johnson y el actual ministro de Medio Ambiente Michael Dove.

El grupo que llevó las riendas de esta campaña habría invertido alrededor del 40% del presupuesto puesto a su disposición en la desconocida empresa de análisis de datos AggregateIQ (AIQ). Con sede en Canadá, esta compañía no sería sino una filial de Cambridge Analytica. De hecho, el propio Wylie asegura haber colaborado de manera muy estrecha con esta compañía.

“AIQ y Cambridge Analytica trabajaban mano a mano” y utilizaban idénticas herramientas digitales, apostilla Wylie.

El modelo de negocio de ambas empresas no es otro que el uso abusivo y malintencionado de los datos, apunta el analista de datos. Tanto AIQ como Cambridge Analytica habrían utilizado los innumerables datos a su disposición para confeccionar perfiles con las preferencias y las debilidades de las personas involucradas y poder desarrollar así herramientas hechas a medida para poder ejercer una influencia psicológica en los individuos. “Se trata de zambullir a las personas en un auténtico torbellino de noticias falsas”, señala Wylie.

Cambridge Analytica y AIQ se habría armado hasta los dientes con mentiras y "fake news" para utilizarlas y difundirlas de manera masiva durante el referéndum sobre el Brexit celebrado en Reino Unido en junio de 2016.

Además, y para rizar aún más el rizo, se sospecha que la campaña a favor del Brexit habría invertido considerablemente más dinero que el que prevé en un principio el reglamento electoral en Reino Unido.

Tras sobrepasar la cantidad máxima de 7 millones de libras, la campaña “Vote Leave” habría transferido de manera indirecta un donativo con un valor de 625.000 libras a la compañía AIQ. Y este dinero habría sido utilizado después por el grupo de activistas BeLeave.

Aunque oficialmente y sobre el papel esas 625.000 libras llevaban la firma de BeLeave, el dinero provenía en realidad de la campaña “Vote Leave”. “Desarrollaron un método para destinar más dinero del permitido a las campañas de targeting”, explica Wylie.

El analista, de origen canadiense y residente en Londres, dice no ser particularmente devoto de la Unión Europea, pero reconoce que “al fraude hay que llamarlo por su nombre”.

En el referéndum de junio de 2016 el Brexit (52%) se impuso por la mínima en las urnas al Bremain (48%). Sin los lóbregos enredos de Cambridge Analytica este resultado “no habría sido jamás posible”, afirma Wylie.

Por su parte, los artífices de la campaña “Vote Leave” niegan las acusaciones que se han vertido sobre ellos en los últimos días. “Nuestros datos no estuvieron jamás al alcance de Cambridge Analytica”, asegura un portavoz. Aún más contundente ha sido el ministro de Asuntos Exteriores Boris Johnson, que endilga a las acusaciones que pesan sobre él y sus colegas la etiqueta de “ridículas”. El referéndum sobre el Brexit se ganó “de manera justa, decente y legal”, recalca Johnson.

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