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DES 2021: 4 tendencias en hábitos de consumo que las marcas deben conocer

Tendencias en MarketingUna mujer con un casco futurista iluminada por una luz

CARAT explica en DES 2021 los cambios en los hábitos

DES 2021: 4 tendencias en hábitos de consumo que las marcas deben conocer

Durante su ponencia en DES 2021, CARAT ha presentado cuatro interesantes tendencias de cambios de hábito de los consumidores que las marcas deben saber.

Los hábitos y expectativas de los consumidores han cambiado en el último año. Conocer las grandes tendencias es imprescindible para las marcas, que podrán impulsar los resultados de negocio. CARAT ha sido la encargada de explicar cuáles son esas claves que no hay que perder de vista en la ponencia ‘Expect the Unexpected’ en el auditorio principal del DES 2021.

Antonio Arizón, Managing Director, y Alberto García, Data & Tech Lead, han sido quienes han acercado a los presentes a la relación del futuro entre consumidores y marcas. Aparte, han propuesto una serie de recomendaciones para ayudar a desarrollar la llamada «inteligencia inclusiva». Se trata de una cualidad fundamental que deben desarrollar las firmas si quieren liderar con éxito y conquistar al consumidor.

«Las marcas tienen una oportunidad crítica para generar igualdad. Deben marcar el límite entre la intrusión y lo relevante. Es imprescindible que demuestren su compromiso en que su crecimiento sea sostenible y tienen que combatir la polarización y fomentar la unión y la integración social», declara Arizón.

La inteligencia inclusiva permitirá a las marcas decidir qué valores van a presentar y cuál es la mejor manera de actualizar sus herramientas para demostrar su compromiso. Asimismo, servirá para alinearse mejor con las nuevas necesidades de sus potenciales clientes.

A continuación, repasamos esas cuatro tendencias primordiales expuestas por CARAT.

1. Los consumidores tienen que ser considerados como activistas

En esta nueva década, las marcas tendrán que volver a considerar a los consumidores como activistas. La preocupación por el cambio climático, la privacidad de los datos y las definiciones de identidad apuntan a este camino.

Para las marcas será fundamental demostrar su compromiso. La inacción en este campo será considerada por los consumidores como una negligencia inaceptable. Siete de cada diez personas piensan que de aquí a 2030 las marcas serán sancionadas con multas o altos impuestos si no logran reducir su impacto ambiental y la reputación de una marca va a depender casi exclusivamente de su compromiso social.

Esto es lo que asegura Arizón: «El capitalismo no va a entender exclusivamente de valores económicos. El compromiso va a ser uno de los drivers de crecimiento de las empresas».

Veremos la aparición de «islas de privacidad», con consumidores que se harán casi invisibles para las marcas y se negarán a compartir sus datos. Las firmas tendrán que redoblar sus esfuerzos para demostrar que usan los datos de manera responsable.

La sostenibilidad, los derechos de las minorías y la problemática urbana serán algunos de los valores que dominarán el marcado de aquí a 2030, tal y como indican desde CARAT.

2. La sociedad avanza hacia un futuro sintético

En la década pasada tanto consumidores como marcas priorizaron los productos orgánicos y la forma de vida natural. En los próximos diez años veremos una expansión generalizada de los refuerzos sintéticos y de experiencias vitales que mejoran nuestra salud.

Algunos ciudadanos podrán permitirse avances tecnológicos en sus condiciones físicas y psicológicas. Entre ellas, exoesqueletos, modificación genética, fármacos inteligentes o interfaces ordenador-cerebro.

Un 32% de los consumidores consideraría someterse a una cirugía para mejorar su salud mental en los próximos años. Se producirá una nueva brecha entre quienes puedan permitirse estas mejoras y el resto de la sociedad.

Por otro lado, los eSports y los juegos inmersivos cambiarán la forma en la que vemos los deportes y las actividades del «mundo real». Se espera que el consumo global de este tipo de deporte digital alcance muy pronto los 2.000 millones de espectadores. Además, se prevé que un acontecimiento virtual como la FIFA eWorld Cup 2030 se convierta en el evento deportivo más visto del planeta.

Para las marcas, la tecnología proporcionará nuevas formas de comunicarse a través de los sentidos, más allá de la vista y el sonido.

3. Una revolución del concepto de fidelidad de marca, según CARAT

Asistiremos a un crecimiento enorme de determinadas marcas. Para 2030 podemos esperar que los consumidores seleccionen una marca para satisfacer la mayor parte de sus necesidades. Esta migración masiva a unas pocas plataformas concretas será un desafío para el resto.

«Esta tendencia va a revolucionar el concepto de fidelidad de marca«, explica Arizón. En 2030, todas las marcas se habrán convertido en «marcas de salud» y tratarán de ayudar a los consumidores a mejorar su bienestar a través de los productos y servicios que ofrecen.

Para las marcas, moverse por la economía de la reputación estará plagado de riesgos y deberán evaluar con cuidado los límites éticos aceptables de la exclusividad. «Las marcas no deberían contribuir a fomentar la exclusión social», ha señalado el profesional.

4. Las cualidades humanas triunfarán frente a la automatización

La atención se dirigirá hacia aquellos rasgos y capacidades que nos hacen humanos, lo que llevará a una renovada celebración de lo que nos hace únicos. Por eso mismo habrá una mayor comprensión de nuestras limitaciones, pero también seremos conscientes de lo que hacen las personas y donde no llegan las máquinas.

Ante la amenaza de la automatización, se valorarán más las cualidades humanas y a las marcas que las integren con éxito. Los servicios humanos frente a los automatizados se convertirán en un factor clave en la elección de los consumidores. Según CARAT podríamos ver, incluso, un etiquetado de productos que indique si algo ha sido producido por un robot o por un humano.

En 2030, nuestro interés por maximizar nuestro tiempo libre perpetuará aún más el uso generalizado de la tecnología. Pero asistiremos al mismo tiempo a un renovado impulso de la diversión offline, como los juegos tradicionales, la desintoxicación digital y las escapadas a la naturaleza.

El desarrollo de deepfakes generados por la IA dificultará a cualquier consumidor identificar la verdad. Será fundamental que las marcas se centren en la transparencia para fundamentar cualquier afirmación que hagan sobre sus productos o servicios.

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