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El código ISBN, de gran ayuda para los negocios de libros

El ISBN, la forma de estandarizar la producción de libros, potenciar el crecimiento de las editoriales y ayudar a que la logística sea más sencilla.

¿Sabes qué es el isbn de los libros? Puede que te suene a un término desconocido, pero si eres aficionado a la lectura, posiblemente te hayas topado con esta figura en más de una ocasión. El ISBN es el código normalizado internacional para libros, un elemento que lo identifica frente a cualquier otro.

Recibe ese nombre por sus siglas en inglés (International Standard Book Number). Su objetivo no es otro que actuar como identificador único para libros. Con este registro, que es un código de barras acompañado de una serie de dígitos numéricos, se informa sobre cada edición de manera correcta, con autor, título y otros datos relevantes que diferencian unos libros de otros.

El objetivo de este sistema es estandarizar la producción de libros, potenciar el crecimiento de la industria editorial y ayudar a que la logística sea más sencilla. Un dato importante del ISBN es que no se asocia a una obra en concreto, sino a cada edición de la misma. En función de la edición del libro, el ISBN es diferente aunque el libro sea el mismo, incluidos los libros digitales.

Un código identificativo que no es obligatorio

El dato curioso con este elemento diferenciador de cada conjunto de libros, todos aquellos que pertenecen a una misma edición, es que no es obligatorio. No obstante, la mayoría de los ejemplares lo incluyen, pues muchas librerías no aceptan vender libros que no posean el código. El motivo que está tras esta decisión es la operatividad, para ellas la gestión es más cómoda con ISBN, ya sea para buscar ediciones, para encargar a las editoriales y por otros motivos similares.

Este código tenía un esquema que incluía 10 dígitos hasta el año 2006, pero en 2007 se incluyeron tres más. En la actualidad continuamos con un ISBN con 13 dígitos. El modo de adjudicar el código a cada libro según su edición es mediante una fórmula matemática y un dígito de control que valida el ISBN.

Los tres dígitos son una parte más de los cinco elementos que componen el ISBN. Los elementos que nunca faltan son el prefijo, el elemento de grupo de registro, el elemento del titular, el de publicación y el propio digito de control. Todos ellos sirven para identificar al editor, a la zona geográfica y otros datos que aseguran la exclusividad del libro.

¿Qué utilidad tiene el ISBN?

Este código lo utilizan editores, tiendas y otros agentes de la cadena comercial para identificar el producto. Es un elemento cuya función principal es controlar la gestión del libro y facilitar su búsqueda. Además, está también presente en los libros electrónicos.

En este caso, el ISBN es diferente en función de la edición o si el ejemplar incluye un formato mejorado con audio, vídeo o contenido adicional. Nuevamente, el ISBN puede ser diferente dependiendo de la edición.

Todos aquellos libros electrónicos cuyo contenido sea principalmente textual, pueden llevar ISBN. En cualquier caso, si la app desde la que se consulta ese libro está disponible en una sola fuente, no va a ser necesaria la inclusión del código.

Un código que no es gratuito, pero que impulsa la lectura

Cualquier libro que esté disponible para el público puede usar un ISBN. No importa si es está disponible de manera gratuita o si tiene precio de venta, pues la idea es ayudar a identificar la obra. Lo que sí es muy relevante es saber que este código tiene un coste, aproximadamente 45 euros.

Hay quien no se siente tentado a pagar por la gestión, pero eso supone salir de múltiples bases de datos y dificultar más su búsqueda. En un momento en el que la lectura está en pleno auge, según confirma el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros 2020, dificultar el acceso a esas obras parece una temeridad.

Este informe señala que la lectura ha crecido en todas las autonomías y que lo hace principalmente entre el público joven. Con respecto a los puntos de venta, 7 de cada 10 españoles prefiere las librerías como punto de venta.

Para estos negocios, el código ISBN es de gran ayuda. El estudio pone también de manifiesto la importancia de la lectura durante el año de pandemia, con datos como el máximo histórico de lectores que leen al menos una vez a la semana y los índices de tiempo dedicados a esta actividad.

La lectura digital, a pesar de crecer con respecto al mismo barómetro del año 2019, no es mayoritaria, no supera a la lectura en papel. El 30% de la población mayor de 14 años lee en formato digital al menos una vez al trimestre, pero esos datos no son tan altos como los de casi el 70% de españoles que lee con relativa frecuencia. Leer en papel sigue siendo un acto más romántico, más tradicional.

Sea como fuere, todavía hay alrededor de un 30% de la población que no lee. El ISBN puede utilizarse como una herramienta más de crecimiento para este hábito, ya que agiliza en gran medida la búsqueda de libros y la actividad de editoriales, librerías y otros comercios especializados.

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