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Los consumidores tienen el corazón dividido a la hora de sentarse a la mesa: ¿comer sano o darse un capricho?

Tendencias en MarketingDos piruletas en forma de corazón.

Estudio de Kantar sobre alimentación, placer y salud

Los consumidores tienen el corazón dividido a la hora de sentarse a la mesa: ¿comer sano o darse un capricho?

Berta Jiménez

Escrito por Berta Jiménez

Las categorías de alimentación que crecen son las que logran un equilibrio entre salud y placer, ya que cada vez la gente está más concienciada con la nutrición saludable.

El placer y la salud acumulan buena parte de las motivaciones de consumo de alimentos. Lo que nos hace felices comer no siempre coincide con lo que deberíamos comer para cuidar nuestra salud. A raíz de la pandemia, muchos de ellos se han vuelto más conscientes de la importancia de llevar a cabo una dieta saludable. De hecho, la última encuesta realizada por la consultora Kantar apunta que un 58% de los encuestados afirma “caminar a diario”.

No obstante, los españoles se siguen debatiendo entre la nutrición sana y los “caprichos”. Kantar señala que, de las 28 ingestas en alimentación y bebidas que hace un español a la semana, tanto dentro como fuera de casa, en casi 1 de cada 2 “hay algún producto que consumimos por puro placer”.

Dependiendo de la época del año y el momento social, prima uno frente al otro. Por ejemplo, en el último trimestre de los últimos años, que coincide con las vacaciones y las celebraciones navideñas, la salud retrocede, según Kantar, mientras que el placer crece.

En este sentido, tratando de combinar ambos aspectos, los consumidores insisten en buscar alimentos estén «ricos» y, a su vez, sean «sanos». De hecho, el 45% de los consumidores entrevistados indica que “si un alimento es saludable, lo disfruta mucho más” y un 38% “no renuncia a tener en casa ocasiones de consumo por placer, pero cada vez buscando alternativas más saludables”. Del total de ocasiones de consumo, más de la mitad se hacen por placer, un 31,6% por salud y un 15,2% se hacen pensando en las dos a la vez, es decir, que esté bueno pero que, a la vez, sea saludable.

Consumo por tipos de alimentos y edad

Desde la consultora, también han explicado que la frecuencia de compra marca el tipo de consumo. Las frutas que comemos con menos asiduidad, como las fresas o las cerezas, son las que más relacionamos con el placer. En cambio, otras que compramos mucho a menudo, como el plátano o la manzana, no están tan relacionadas con esta motivación, sino más con la salud.

Esta recurrencia también afecta a otras categorías, como las galletas: cuanto más reiterativo es nuestro consumo, más buscamos salud y decae la demanda por placer o por costumbre. Por ello, las categorías de alimentos que logran un equilibrio entre el placer y la salud son las que más crecen: un 2,1% en 2021 en comparación con 2019.

Además, ciertos alimentos, como las legumbres, han conseguido cambiar su posicionamiento de salud a indulgencia. “Buscamos disfrute en los platos de siempre (back to basics) movidos por la nostalgia, como la fabada o el cocido madrileño”, ha añadido Mella.

Por edad, Kantar revela que adquirir una dieta pensando en la salud es una motivación que aumenta con la edad. Sin embargo, el placer es transversal a todas las edades. “La clave está en la búsqueda de un rol más híbrido entre salud y placer. En ese sentido, categorías vinculadas normalmente a la salud, como el aceite de oliva, el yogurt natural o la miel, crecen en placer y encuentran así un mayor equilibrio”, ha indicado Rebeca Mella, Consumer Sector Director en Kantar, división Worldpanel.

Nuevas tendencias saludables

“El surtido tiene que ir adaptado por la unidad de necesidad, es decir, qué motivo consumimos ciertas categorías explica por qué elegimos una marca u otra o incluso una variedad u otra, lo que puede orientar a los fabricantes en sus innovaciones”, ha detallado Mella. “Esto es clave para las marcas, ya que primero deben entender bien las razones de consumo para, después, ofrecer y adaptar su gama de productos y no al contrario”,

Del total de entrevistados por Kantar, un 21,7% reconoce estar “pensado en cuidarse”, un 15,2% “quiere, pero no puede” y un 63,1% confirma “ser saludable, pero con matices”. En ese sentido, la consultora ha destacado que surgen nuevas oportunidades para los fabricantes y retailers en función de las nuevas tendencias.

La sostenibilidad o la reducción del consumo de carne son algunas de ellas. Por ejemplo, 2 de cada 10 hogares ya compran alternativas vegetales a la leche de vaca y la dieta flexitariana ya está presente en la mitad de los hogares españoles. En este punto, Kantar recalca que, hasta en los hogares más saludables, el consumo por disfrute supone más del 20% del total.

 

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