Tendencias

Después del Brexit la marca Europa necesita urgentemente una operación (a corazón abierto)

brexitLos británicos han hablado y han decidido dejar pedir los papeles del divorcio a la Unión Europea para emprender su camino en solitario. ¿Sus motivos para romper con la UE? Básicamente son tres: el miedo (o más bien terror) que les produce a algunos ciudadanos de Reino Unido la inmigración, el desempleo y el hartazgo de las intromisiones (excesivas, a juicio de muchos) de Bruselas.

Si el Brexit ayuda o no a Reino Unido a plantar cara en mejores condiciones a su propio futuro es algo que está aún en el aire, pero lo que está claro es que la marca Europa está hoy tocada de muerte (y necesita, por lo tanto, pasar urgentemente por el quirófano).

La UE no será jamás una marca tan “cool” como Apple (y no se espera tampoco eso de ella), pero ahora mismo está hecha pedazos y necesita recomponerse. ¿Cómo? La respuesta a esta pregunta es complicada (y casi imposible de responder) porque el producto que vende la Unión Europea es tremendamente complejo y heterogéneo.

Como marca Europa es comparable a las marcas B2B. Y como les sucede a las marcas B2B, es esencial para ella poner el foco en las utilidades que pone su propio producto en manos de los consumidores (o ciudadanos). Algo que lamentablemente no han hecho hasta ahora los “directores de marketing” de la marca Europa, explica Christian Thunig en un artículo para Absatzwirtschaft.

Los tres grandes puntales como marca de la Unión Europea son la paz, la generosidad y la libre circulación de mercancías y de personas. Sin embargo, esos grandes puntales han quedado desdibujados en los últimos tiempos por el afán de Bruselas en inmiscuirse en la legislación de cosas tan surrealistas (y absurdas) como las bombillas y los pepinillos.

Para salir del coma al que la ha abocado el Brexit la marca Europa debe aprender de la cultura de las startups que gobiernan actualmente el mundo, una cultura en la que la libertad (casi absoluta) es la simiente del éxito y en la que el “laissez faire” es el pan nuestro de cada día (y es tremendamente positivo).

Si quiere convertirse en un marca competitiva (otra vez), la Unión Europea debe reforzar urgentemente su posicionamiento, poner el acento en las grandes ideas que ha habido siempre parapetadas detrás de ella y sobre todo y ante todo dar libertad a sus “clientes” y no ahogarlos con mil y una regulaciones (inútiles).

Te recomendamos

#Highway2Sales

NH

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir