líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Diga adiós al "made in China" y salude a las "marcas de China"

En Europa, al igual que en Estados Unidos, no se ven marcas chinas en las estanterías ni en los escaparates de las tiendas. Sabemos que existen miles de marcas nacidas en el gigante asiático pero son muy pocas las que se han atrevido, por ahora, a aterrizar en el resto del mundo. De hecho, no hay ninguna marca china en la lista de Interbrand ni entre las 100 primeras marcas del mundo. Algo llamativo, especialmente cuando las condiciones para el desarrollo de una marca china a nivel internacional nunca han sido más propicias.

En primer lugar, hay marcas chinas con recursos financieros suficientes. De hecho, en la lista de Fortune 500 hay 37 marcas chinas. Muchas de estas marcas tendrían la capacidad de invertir en marcas globales si quisieran. Y se anuncian: el gasto publicitario en China pasó de 7.000 millones anuales en 2000 a 38.000 millones anuales este año, convirtiéndose en el segundo país en términos de gasto publicitario del mundo.

Por otro lado, cuentan con un mercado local enorme, y a los consumidores chinos les encantan las marcas chinas. Y, por último, hay un incentivo financiero. China sólo se lleva 4 dólares de los 199 que cuesta un iPod en una tienda en Estados Unidos, una diferencia que parece razón suficiente para lanzar sus propias marcas y quedarse ellos también con el dinero.

Para Miles Young, CEO de Ogilvy, que se ha convertido en la agencia más grande de China, es una situación paradójica. Los chinos se sienten más cómodos limitándose a montar los productos de otros que desarrollando los suyos propios. Según Young, hay dos límites al desarrollo de las marcas chinas a nivel global: las marcas chinas tienen que descubrir el valor de la investigación de mercados para poder identificar oportunidades en el extranjero, y tiene que establecer una estructura de gestión matriz que defina cómo trabajan los propietarios con los gestores globales, regionales y locales.

Aún así, esto podría cambiar rápidamente, y los chinos son personas muy innovadoras y con instinto comercial. Si son capaces de cambiar su mentalidad para pasar del montaje a la creación y de la mentalidad de ingeniero a la de inventor, las marcas podrían animarse a exportar. No olvidemos que la estética china gusta en el extranjero, y los valores culturales, y a veces incluso los políticos, están universalizándose.

3 claves para no estar entre el 89% de los anuncios que pasan desapercibidosAnteriorSigueinteLa geolocalización pasará de ser un juego a una herramienta de ventas en 2012

Noticias recomendadas