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Así lo han expuesto Patrik Bergareche y Marius Robles en el Foodservice Robotics Pioneers del HIP

El futuro del "food delivery" pasa por una apuesta en firme por la robótica

Just Eat ha presentado un nuevo prototipo de robot para entregas tras el éxito de sus experiencias piloto en Londres, efectuadas entre 2017 y 2018

Patrik Bergareche Marius Robles durante la intervención sobre robótica

Patrik Bergareche, director general de Just Eat España, ha analizado junto a Marius Robles, cofundador de Food By Robots, la forma en que el futuro del “food delivery” puede ir cambiando en los próximos años. En concreto, ambos ejecutivos han profundizado en el impacto que puede tener la entrada de tecnologías disruptivas como la Inteligencia Artificial, el Big Data, y la robótica en general. Esta conversación ha tenido lugar durante su intervención en el marco del Foodservice Robotics Pioneers, el primero foro mundial de robótica para hostelería, incluido entre las novedades del HIP de este año.

Durante su intervención, han puesto el foco en cómo será el reparto en el futuro, y cómo la robótica especialmente modificará el sector y las entregas de última milla, por encima de otras tecnologías. Ambos expertos coincidieron en señalar que se trata de una tendencia al alza, pero que la instauración definitiva de entregas a domicilio con vehículos autónomos irá entrando poco a poco en el sector como un fenómeno revolucionario. “Esperamos que, en un futuro no muy lejano, realizar el reparto a través de robots sea una realidad. La previsión no es que en un futuro los robots sustituyan el trabajo que realizan los repartidores, sino que se podrían utilizar para dar apoyo en las horas punta cuando los restaurantes estén desbordados de pedidos”, ha explicado Patrik Bergareche.

Por otro lado, tuvo lugar la presentación de un prototipo de robot autónomo de reparto toda vez que finalizó su intervención. El autómata es conocido como Yape, un vehículo de entrega capaz de trasladar hasta 70 kilogramos. Además, emplea un motor eléctrico para moverse, por lo que está plenamente alineado con la idea de movilidad sostenible que promulga Just Eat. Para garantizar una entrega efectiva, el dispositivo recurre a un sistema de cámaras y sensores que le permiten ir esquivando y evitando los obstáculos y contratiempos que pueda encontrar en su camino, incluso reaccionando a semáforos o al tráfico al manejar información relacionada en tiempo real. Como detalle, una solo carga de su batería le otorga una autonomía superior a los 80 kilómetros recorridos.

Yape, el prototipo de robot autónomo presentado por Just Eat

Según establecen los datos de la Robotics Industry Association (RIA), las ventas mundiales de robots han ido aumentando paulatinamente en los últimos años. En 2017, sin ir más lejos, el aumento respecto al año anterior en ventas fue del 31%. Mientras, en 2018 se batió un récord al alcanzar las 35.880 unidades de robots enviadas, creciendo otro 7%, registrando además un crecimiento en el sector alimentación del 41%.

Esta tendencia también viene respaldada por el estudio “Global Autonomous Delivery Robots Market”, elaborado por diferentes empresas de robótica como Carbon Robotics, Anybot, Autonomous Solutions, Starship Technology, Aethon, 3D Robotics, entre otras. En él, se explica básicamente que el negocio de vehículos autónomos de reparto crecerá un 16% entre 2019 y 2025. No hay que olvidar que se trata de un fenómeno en crecimiento en parte también por representar un elemento novedoso que atrae a los usuarios sedientos de nuevas experiencias. “Según una encuesta realizada por Just Eat en redes sociales, al 59% de los usuarios les gustaría que su pedido lo trajese un robot”, ha explicado Patrik Bergareche.

yape robótica

Las experiencias de reparto con robots de Just Eat se remontan a 2016, cuando la compañía puso en marcha una prueba piloto al norte de Londres. En aquel momento, Just Eat hizo efectiva la primera entrega a nivel mundial de un pedido de comida a domicilio vía robot, a través de su aplicación. Se trató de un experimento tan exitoso, que en 2017 la empresa puso en marcha otras pruebas en diferentes distritos londinenses, como Greenwich, Southwark y Milton Keynes. Para ello, llegaron a utilizar diez robots de la startup Starship, que recorrían las calles entregando pedidos.

Su funcionamiento quizá era la parta más atractiva del proceso por su sencillez. El propio robot estaba programado para llevar la comida al destinatario, avisándole con una notificación dos minutos antes de llegar y al momento de pararse en la puerta. Una vez recibido por el cliente, el robot permanecía bloqueado protegiendo la entrega hasta que el consumidor hiciese uso de su código de acceso, adjuntado a la factura del pedido.

Estas pruebas piloto, además, fueron una demostración más por parte de Just Eat de su apuesta por seguir invirtiendo en tecnologías que haga de ella una empresa pionera en su sector. «La tecnología está en el corazón de todo lo que hacemos en Just Eat. Siempre estamos buscando maneras de ayudar a nuestros socios, los restaurantes, a crecer y asegurar que el usuario tenga una experiencia excelente cada vez que hace un pedido», ha concluido Patrik Bergareche.

 

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