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El 'employer branding' en la era del coronavirus

El "employer brading" en modo crisis: 4 claves para hacer de la necesidad virtud

Si algo ha puesto de manifiesto la crisis del COVID-19 es que el "employer branding" pivota sobre todo y ante todo en torno a las personas. Pero, ¿cómo se gestiona a personas presas del miedo?

employer brandingLa crisis emanada del coronavirus ha puesto de relieve durante las últimas semanas lo extraordinariamente importantes que son las acciones con el foco puesto en el "employer branding".

En el confinamiento solapado a la pandemia no pocas marcas han superado con nota el examen del "employer brading" enarbolando la bandera de la transparencia en la comunicación interna, apreciando el soberano esfuerzo de sus empleados en momentos rebosantes de zozobra e incertidumbre, apostando por la confianza y la flexibilidad e hincando el diente el reto (absolutamente colosal) de mudarse de la oficina al "home office" de la noche a la mañana.

Si algo ha puesto de manifiesto la crisis del COVID-19 es que el "employer branding" pivota sobre todo y ante todo en torno a las personas. Pero, ¿cómo se gestiona adecuadamente a un capital humano con el virus del miedo apalancado en lo más recóndito de su ser?

En un artículo para W&V Rotraud Diwan proporciona algunas claves para hacer "employer branding" en modo crisis:

1. Cultivar las relaciones

La cercanía (aquella de naturaleza física) se evaporó de la noche a la mañana como consecuencia del COVID-19. Y en su lugar hubo que levantar los cimientos de una nueva proximidad digital enraizada en las ubicuas videollamadas y en sesiones virtuales de "after work" (con o sin cervezas).

Y puede que las reuniones vía Zoom sean bastante más frías y menos ricas en matices que las reuniones de la cara, pero tales reuniones enriquecen también hasta el infinito y más allá las relaciones humanas, que son la principal materia prima del "employer branding".

Es muy probable que en el futuro la cercanía física y la recién descubierta proximidad digital formen tándem y caminen juntas de la mano en el universo del "employer branding".

2. Repensar el liderazgo

Los líderes se enfrentan actualmente a un reto multiplicado por dos. Por una parte, son directamente responsables del bienestar de sus empleados (severamente tocados en el plano emocional por la pandemia). Y por otra, deben lidiar también con las consecuencias (en absoluto beatíficas) del coronavirus en su propia vida y en su futuro.

En estos momento los jefes deben ejercer más que nunca de "role models" en lo que se refiere al "employer branding". Y para ello deben compartir información de manera transparente con sus empleados, deben poner en manos de la plantilla nuevas herramientas digitales de trabajo, y deben incluso ejercer de "coaches".

Ahora es también un buen momento para que los líderes se confronten a sí mismos con la cuestión (probablemente peliaguda) de  si el "laissez faire" impuesto por el teletrabajo debería echar o no anclas a largo plazo en la cultura organizacional.

3. Atraer nuevo talento

En estos momentos las empresas deben aprovechar la coyuntura para posicionarse a nivel externo como empleadoras (y hacerlo con historias nacidas directamente en sus entrañas).

Durante los últimos meses la gente ha aumentado de manera considerable el tiempo volcado en el consumo de medios (y parece que seguirá haciéndolo también en el futuro), por lo que es una buena oportunidad para que las compañías llamen la atención sobre sí mismas con el último objetivo de capturar nuevo talento.

Y para reclutar nuevo talento es necesario que la confianza mutua entre las dos partes sea omnipresente en el todo el proceso de reclutamiento (necesariamente digital). La escucha se hace más importante que nunca. Las preguntas formuladas al candidato deben ser aún mejores que antes y es preciso asimismo poner sobre la mesa mayores niveles de empatía.

4. Construir la marca codo con codo junto con los empleados

Las marcas que durante los últimos meses han demostrado estar comprometidas con el bien común (fabricando respiradores en lugar piezas automovilísticas, por ejemplo) son percibidas lógicamente de manera mucho más positiva que aquellas que han tratado a todas luces de lucrarse con la crisis.

¿Lo mejor? Que muchas de las loables iniciativas que hemos visto desarrollarse en las últimas semana en el seno de muchas organizaciones han partido de los propios empleados. Cuando en el "brand building" tanto las marcas como los trabajadores ejercen de arquitectos, los cimientos de la marca resultante son mucho más sólidos.

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