Tendencias

¿Están las marcas haciendo malos anuncios a propósito? El fenómeno del "badvertising"

¿Están las marcas haciendo malos anuncios a propósito? El fenómeno del "badvertising"La publicidad se ha enfrentado (y enfrenta) a numerosos retos desde sus orígenes. Tratar de crear en las personas una necesidad sobre un producto o servicio no es una tarea sencilla.

Por esta razón, en muchas ocasiones se acusado a la industria de ser oportunista, y producir sus trabajos aprovechando los momentos sociales con el único objetivo de generar una reacción.

En cierto modo la fotografía planteada no está faltando a la realidad. No es nada malo aprovechar los momentos o acontecimientos sociales para generar reacciones concretas en las personas.

Estamos ante un vehículo lícito a la hora de intentar dinamizar las ventas. El problema viene cuando no se hace de la forma correcta.

Un terreno en el que desempeñan un papel fundamental las redes sociales. Vivimos en la era de la viralización. Parece que todo vale a la hora de conseguir que los contenidos de las marcas circulen a través de estas plataformas multiplicando de forma exponencial sus impactos.

Una necesidad que ha hecho que muchas grandes marcas trabajen este concepto desde una perspectiva equivocada.

¿Son el problema los influencers y redes sociales?

Se asocian con las nuevas estrellas del marketing, influencers o youtubers, además de con las celebridades del momento, sin pararse a pensar más allá de la cantidad de audiencia a la que pueden llegar.

El último ejemplo (de una larga lista de casos) es el de Pepsi y su campaña “social” con Kendall Jenner. Una acción que se convirtió en el blanco de las críticas en las redes sociales por frivolizar con la lucha contra el racismo.

La pregunta que debemos hacernos ante este tipo de situaciones es sí realmente estas marcas han perdido el norte o se trata de un momento puntual de desvarío creativo.

Es posible que, en un momento concreto de su trayectoria, decidiesen que una pieza burda con aspiraciones de convertirse en viral les compensase en vez de realizar un trabajo más elaborado.

Una idea que muchos apoyan pero contra la que deberíamos luchar. Especialmente los creativos.

¿Cuál es el camino a seguir?

Cuesta imaginar a los responsables de marketing y publicidad de grandes marcas (con presupuestos y recursos suficientes) primando el incremento de las ventas por encima de una creatividad vulgar.

La próxima vez que sea acusado de producir un trabajo de baja calidad con el único interés de viralizar o que sea demasiado polémico, tiene derecho a defenderse e indignarse.

En caso de no hacerlo y defender los motivos reales que le han llevado a ese resultado, se asociará con las perjudiciales ideas expuestas en estas líneas.

Recuerde que equivocarse es humano pero conviene alejarse de este tipo de prácticas en las que se prima cantidad sobre calidad.

A no ser que quiera ver como su nombre cae en el cada vez más abultado saco de la conocida como “badvertising”.

Te recomendamos

#Highway2Sales

NH

Atresmedia

ADN by DAN

Compartir