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El futuro de las empresas pasa por su humanización (y estas 5 claves podrían ayudarle)

La-creación-de-Adán-de-Miguel-ÁngelExperiencia de cliente, personalización, trato más cercano… cada vez se demandan cualidades más humanas a las empresas para conseguir la fidelización de los clientes. Un potente desafío para los responsables de las compañías que además tienen que hacer frente a los continuos avances tecnológicos, así como a una competencia global cada vez más feroz.

Pero el verdadero reto que en pleno siglo XXI se erige ante las compañías y sus marcas es el de ser capaces de desarrollar un mensaje fuerte, estar comprometidas con el cambio social y proteger el medio ambiente.

Vamos a poner el foco en una de las bases de nuestra sociedad: el capitalismo. La visión más tradicional de este concepto se basa en la asignación de recursos limitados de la forma más eficiente posible para que los especialistas más capacitados puedan desarrollar una tarea concreta.

Sobre este pensamiento se establecen los gobiernos. Responsables de proporcionar estabilidad a esas sociedades así como las infraestructuras necesarias para el correcto funcionamiento de los mercados. A cambio, los negocios realizan una contribución a este sistema en forma de impuestos.

Una filosofía social y empresarial que lleva a la inmensa mayoría de las empresas a estar bajo la “tiranía” del reporte de beneficios así como satisfacer las exigencias de los accionistas. Pero la crisis económica que ha galopado a lo largo y ancho del mundo sumiendo en la recesión a las grandes naciones ha sentado el germen del cambio.

Los organismos e instituciones reguladores cada vez están más pendientes de que las empresas cumplan con las legislaciones vigentes y contribuyan a las sociedades. Escenario al que tenemos que sumar que las ONG y activistas cada vez denuncian más los abusos e irregularidades, así como la protección del medio ambiente.

Las empresas se encuentran inmersas en una carrera existencial para transformar la relación con los clientes. Las compañías tienen que mostrarse menos distantes, dejar a un lado tanta burocracia y crear una imagen que se cuele en nuestras vidas como un miembro más de nuestra familia.

Ahora conocer al consumidor ya no es una opción. Hay que superar la fase de los datos sociodemográficos para entender qué sienten y qué les preocupa. Se trata de crear una relación emocional antes de que pueda hacerlo cualquiera de nuestros competidores.

Humanidad, apertura, bondad y conexión emocional profunda son algunas de las ideas con las que los consumidores deberían asociar nuestra marca. Para ello, las empresas tienen que apostar por asentar sus bases en cinco pilares:

1. Haga realidad el cambio

Las compañías tienen que dejar de mostrar una actitud pasiva. Menos esperar a recibir y más ponerse en primera fila. Unilever y su defensa de los 17 Objetivos de Desarrollo de las Naciones Unidas son un claro ejemplo de esto.

2. Proteger la privacidad

Los datos que recogemos de los consumidores deben ser tratados como si fueran parte de nuestra familia. Apueste por un tratamiento transparente.

3. Sea cercano

Abandone el pedestal del que muchas empresas parece que no saben bajarse y muestre interés en conocer el entorno en el que se mueven sus clientes.

4. Muéstrese orgulloso de su marca

No tenga miedo al fracaso y no esconda los errores. Comparta tanto lo bueno como lo malo.

5. Tenga su propio punto de vista

No sea aburrido, no se esconda y manténgase siempre fiel a sus pensamientos.

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