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El hombre detrás del gurú, el lado más humano y personal de Marcos de Quinto

marcos-de-quinto-cocaA sus 57 años Marcos de Quinto puede presumir de ser uno de los grandes expertos en marketing a nivel mundial. Desde su puesto como vicepresidente ejecutivo mundial de Coca-Cola es el responsable de marcar las directrices a nivel mundial de una de las multinacionales más importantes.

Esta es la imagen que todos conocemos, pero detrás del gurú se encuentra el hombre. Una persona que desde El País Semanal han intentado conocer a través de un reciente reportaje. Su larga trayectoria comenzó nada más finalizar sus estudios de Económicas. Como muchos estudiantes quería viajar (África le apasiona) pero comenzó a trabajar. Un par de años se dijo. Lo suficiente para ahorrar y lanzarse a vivir las aventuras que le depararía la vida. Pero el marketing le enganchó y ya se han convertido en un matrimonio que celebra 34 años de feliz relación.

El citado reportaje muestra el lado más humano de un hombre que se considera más del mundo de la comunicación que de las finanzas. Un ejecutivo diferente a lo que estamos acostumbrados que se define como un vividor adicto al campo, la soledad y con una visión más humanista que materialista. “Soy polivalente, flexible, y busco impulsar el negocio. Ser vicepresidente ejecutivo y todo eso son meras etiquetas”.

El cambio de Coca-Cola

Su nombramiento como director global de marketing de Coca-Cola se produjo gracias a su conocimiento de la marca y sistema de la empresa. Su nombre sonó sin ninguna duda para ponerse al frente de una de las marcas más icónicas que no sabía muy bien cómo afrontar el necesario cambio que ansiaban comenzar.

“La etapa anterior se había agotado. Había que cambiar para seguir creciendo. Las campañas tipo ‘Destapa la felicidad’ estaban amortizadas. Mi apuesta se titula ‘Siente el sabor’”, declara en la entrevista dejando claro que el objetivo era el de revalorizar la marca utilizando una única campaña bajo una imagen unificada.

Un cambio que tiene que producirse desde las mismas raíces de Coca-Cola lo que implica ese profundo conocimiento de su esencia (que no de la fórmula). Recordemos que estamos ante una marca que recientemente ha cumplido 130 años.

“Se trata de ser fiel a los orígenes, pero actualizándolos. Es como las películas de Walt Disney. Ya sea Dumbo o La Sirenita, es la misma historia puesta al día. Coca-Cola necesitaba reencontrarse con su esencia, fundamentos, y adaptarlos al siglo XXI. Es lo que estamos haciendo”.

Aquí radica la importancia de centrarse más en el producto como ya pudimos ver hace unos meses durante la presentación de la nueva campaña global de Coca-Cola. “No renunciamos a los anuncios emocionales, pero estamos aquí para vender una bebida que está buenísima. Yo comunico para vender”.

El reto de una de las empresas más reconocidas

Estamos ante una de las marcas más importantes del mundo. Su valor en Bolsa asciende a los 175.000 millones de euros y se sitúa en tercera posición (solo superada por Apple y Facebook) entre las marcas más conocidas por los consumidores.

Algo que no ha afectado al ego de Marcos de Quinto que señala que lo único que ha tratado de hacer durante todos estos años son “cosas que me satisfacían”. Un espíritu libre que ha encajado en Coca-Cola porque se basa en lo que él denomina como “resultocracia”: “Si das resultados compras tu libertad”.

“Las empresas no piensan; piensan las personas, y en cada país se tiene una sensibilidad y los empleados son de una manera. ¿Qué religión tiene Coca-Cola, que está presente en más de 200 países? No tiene. Ni puede”, recoge la entrevista de El País Semanal.

De sus palabras se desprende ese fuerte carácter que no tiene reparos a la hora de mojarse sobre cualquier tipo de cuestión. “Yo tengo opinión. Y si me preguntan, la doy. Y eso le da un toque más humano a una gran corporación. Existe un paradigma del ejecutivo que no habla, no opina, no se moja. Yo creo que esa es una cultura antigua”.

A lo largo de la entrevista no titubea a la hora de responder a cualquier tipo de pregunta aunque la respuesta suponga adentrarse en la casi siempre inestable esfera política. No está de acuerdo con las ideas de Trump y, aunque a muchos pueda sorprenderles, no teme a Podemos. “Me preocupa más que la Oficina Anticorrupción dependa del Ejecutivo. El Gobierno no está para eso. La clave es la separación de poderes”.

“España no puede venderse como país de futbolistas y cocineros”

Todo un experto en branding que afirma sobre la Marca España que contamos con mucho talento recalcando que el futuro está en la educación. “No se puede vender como un país de cocineros y futbolistas”.

“Lo que hace falta es tener buenas universidades, para que los extranjeros vengan, nos conozcan, aprendan castellano y hablen de este país por el mundo. En el futuro deberíamos ser un centro mundial de formación”.

La entrevista, como no podía ser de otra forma finaliza con la vista puesta en el futuro. Desde el terreno personal, el traslado a Atlanta ha sido complicado. “Tengo hijos. Y una pareja que me iba a acompañar a Atlanta, pero al final… me quedé solo”. Deja claro que no tiene pensado jubilarse en Coca-Cola ya que tiene muchas aspiraciones y puede que comience por retomar ese viaje por África con el que comenzaba toda su andadura.

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