Tendencias en Marketing

El debate del impuesto en bebidas azucaradas permanece abierto

Hostelería y Gobierno enfrentados por la subida impositiva de las bebidas azucaradas

Mientras Dinamarca o Eslovenia han retirado este tipo impositivo, otros países como Reino Unido o Noruega lo llevan implantando desde años atrás.

hosteleria

La hostelería se ha convertido en el gran superviviente de esta pandemia. Primero, tuvo que soportar un estado de alarma de más de tres meses, en el que no pudo generar ingresos hasta que se pasó de fase. Y, aun así, con el teletrabajo y el miedo popular que generó el coronavirus en la sociedad, no pudo volver a la normalidad. Situación que se alarga hasta nuestros días, donde la irresponsabilidad y las limitaciones se han vuelto rutinarias.

La supervivencia a la pandemia se hace cada vez más difícil y ahora, los hosteleros, tendrán que lidiar con el aumento de IVA de bebidas azucaradas. El Gobierno declaró esta medida la semana pasada, en la que su tipo impositivo pasaría del 10% al 21%. Una medida criticada por todo el sector hostelero porque, según afirman, lastrará el consumo. De hecho, según informa ABC, se trata de una medida contraria a la tendencia europea, ya que varios países como Dinamarca o Eslovenia, que tenían este tipo impositivo desde 2012 y 2015, tuvieron que rectificarlo.

Aun así, la realidad nos afirma que existe este tipo impositivo en otros países europeos, como Noruega, que desde 1981 cuenta con este impuesto, siendo uno de los pioneros. Reino Unido, por su parte, cuenta con dos tipos impositivos en bebidas azucaradas y sus datos han demostrado que las compañías de bebidas han optado por una reducción de azúcar en sus productos, tal y como informa Xataka. Finlandia y Hungría son otros dos países que también aplicaron este tipo impositivo años atrás, en 2017 y 2011 respectivamente.

En España, el sector ya se ha manifestado sobre esta nueva medida y ha hecho hincapié en que la reactivación económica viene por la reactivación del consumo. Según Expansión, PwC ha calculado una pérdida de Valor Añadido Bruto (VAB) de unos 344 millones para la cadena agroalimentaria, impacto que soportarían el sector agrario e industrial en gran medida y finalmente pagaría el consumidor. Por tanto, los hosteleros no serán los únicos perjudicados. La cadena sigue a los fabricantes de esas bebidas, que además de los restaurantes, también viven del consumo en el hogar. Anfabra, asociación de bebidas refrescantes, ha pedido una rebaja del IVA al 4% para bares y restaurantes, pero sus deseos se han torcido a la hora de aplicarse.

AECOC, Asociación de Fabricantes y Empresas de Gran Consumo, ha comentado el efecto negativo que atraería debido al contexto de retracción de la economía. Mientras, la FIAB ha reconocido que "el Gobierno demuestra una gran falta de sensibilidad con un sector como el de la hostelería, gravemente afectado por la pandemia". Las soluciones que propone el sector son las iniciativas voluntarias para reducir el contenido de azúcar en los productos puestos a la venta. 

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