líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

Si la inteligencia artificial puede hacer sombra a Rembrandt, ¿qué les queda a los creativos?

Publicidad y tecnología son dos elementos que avanzan de la mano. En los últimos tiempos hemos sido testigos de cómo cada vez un mayor número de campañas se desarrollan sobre nuevas tecnologías y tendencias como la realidad virtual o aumentada o la inteligencia artificial.

Una fotografía a la que tenemos que sumar la rápida evolución de la compra programática. Esto nos deja a la industria publicitaria ante un escenario en el que es la tecnología la que impera. Y parece que no disgusta.

Debemos partir del punto de que estamos en una industria creativa donde la tecnología debe ser vista como una oportunidad para expandir la creatividad a nuevas áreas. Hasta aquí todos sabemos la teoría pero el problema viene a la hora de aceptarlo y ponerlo en práctica.

La industria publicitaria cuenta con un modelo de negocio, estructuras y forma de trabajar que la han hecho reticente a la adopción de la tecnología. La tendencia siempre se ha regido por reorientar los formatos tradicionales a nuevos medios en vez de explorar las fronteras que plantean las nuevas oportunidades.

A esto debemos sumar que las estructuras históricas sobre las que se asienta la industria publicitaria, tradicionalmente organizada en silos, no guardan ninguna relación con la visión que los consumidores tienen de las marcas.

Y es que no olvide que estos últimos no realizan distinción en términos de publicidad, experiencia y servicio. Sólo se preocupan de la relación que se establece en todos estos puntos con la marca.

Unos planteamientos que nos llevan a la raíz de uno de los grandes problemas del sector publicitario: las marcas y agencias (una vez más), están un paso por detrás de las necesidades de los consumidores.

La necesaria evolución del arte de la creatividad

Esos consumidores a los que hacíamos referencia en las líneas anteriores viven en la economía de la experiencia. Esta es impulsada en gran medida por la tecnología, y es en este último concepto donde los creativos no tienen que ver obstáculos sino oportunidades.

Cada interacción importa por lo que es necesario que los modelos de relación entre clientes y marcas evolucionen con los nuevos tiempos. La tecnología se erige como uno de los solucionadores más importantes de nuestros retos y la creatividad no es ajena a esto.

El problema lo tienen los creativos puesto que la creatividad nunca ha sido una fórmula exacta. Siempre se ha encontrado en constante evolución y ahora las posibilidades que ofrecen tendencias como el Big Data, la impresión 3D, la realidad virtual o aumentada y la inteligencia artificial (entre otros) son de un valor incalculable.

Un claro ejemplo de esto lo encontramos en la obra inédita de Rembrandt generada a través de la impresión 3D. A través de esta se ha renderizado un mosaico de 148 millones de píxeles elaborado con 350 obras conocidas del autor que siguen una serie de patrones presentes en todas las obras del artista.

Es hora de que los creativos dejen de pensar en estas nuevas tecnologías como enemigos o problemas y los incorporen a su trabajo. Y es que la tecnología y los datos no sólo pueden ayudarnos a romper los límites de la creatividad. Estos pueden ayudarnos a llegar a las ideas correctas.

Esto no quiere decir que todos los creativos se conviertan en expertos en tecnología. No. Ese no es el objetivo. El camino pasa por la evolución de la creatividad aprovechando las oportunidades que nos ofrece la tecnología.

El futuro de la publicidad pasa por equilibrar en las proporciones adecuadas ambos elementos sobre los conceptos de calidad, creatividad y colaboración.

 

Innovadora acción de Fox en Amazon para estrenar ‘La Guerra del Planeta de los Simios’AnteriorSigueinteSrBurns potencia su área de Estrategia y Consultoría incorporando a Eduardo García

Noticias recomendadas