Tendencias

Las cajas de los supermercados quieren convertirse en zonas libres de golosinas y de… rabietas

cajas supermercadoEs una escena que todos hemos contemplado alguna vez en el supermercado. Estamos haciendo cola en la caja para pagar cuando, totalmente alborotado por los cientos de golosinas que hay a su alrededor, algún niño le echa la zarpa a una bolsa y la mete en el carrito de la compra ante la mirada exasperada mirada de sus progenitores, que no dudan en sacarla inmediatamente del carrito. Sin embargo, y viendo que sus padres no acceden a darle el capricho, ni corto ni perezoso el niño se arroja al suelo y se pone a llorar y a vociferar con la que esperanza de salirse con la suya.

El "teatrillo" del que echan mano tantos niños cada vez que van con sus padres al supermercado podría, sin embargo, llegar muy pronto a su fin. Consciente de que las golosinas son las principales causantes de los berrinches que protagonizan los más pequeños de la casa en los supermercados, Lidl ha anunciado su intención de desterrarlas de su zona de cajas, donde en el futuro no podremos comprar ni chocolatinas ni ositos de goma.

Pero, ¿por qué las zonas de cajas de los supermercados de casi todos los rincones del planeta están atestadas de apetitosas pero poco saludables golosinas? La culpable es en realidad la propia psicología de las compras del consumidor. Aunque le cueste a menudo confesarlo, lo cierto es el consumidor pone el pie en el supermercado con un único objetivo en mente: consumir lo más posible. Por eso precisamente los recorridos en los supermercados van en el mismo sentido que las agujas del reloj, los productos dirigidos a los niños están colocados en las estanterías más bajas y los productos más caros están a la altura de los ojos del comprador adulto. Y en esa especie de “parque de atracciones del consumo” que son los supermercados la zona de cajas es la auténtica joya de la corona. “En esta zona las ventas por metro cuadrado son las más altas dentro del supermercado”, explica Alexander Hennig, profesor de Ciencias Empresariales, en declaraciones al diario Süddeutsche Zeitung.

Cuando llega a la zona de cajas, el consumidor está con el piloto de la compras completamente encendido y lo está porque está esperando. Mientras espera la cola, el consumidor se aburre y para matar el aburrimiento no duda en meter en el carrito una anodina (pero barata) bolsa de gominolas que en otras circunstancias no se habría planteado ni siquiera comprar.

Está claro, por lo tanto, que las zonas de cajas cargadas hasta los topes de golosinas son un negocio redondo para los supermercados, pero también que son un importante quebradero de cabeza para sus clientes con hijos. Por eso Lidl lleva experimentado desde el año pasado con zonas de cajas libres de golosinas en Reino Unido y en las próximas semanas el experimento llegará también a los filiales de la cadena de supermercados en Alemania.

Su objetivo es no sólo curar los nervios de punta que se les ponen a algunos padres cuando sus hijos montan el “numerito” en las cajas de los supermercados sino también promover hábitos alimenticios más saludables entre sus clientes, sobre todo entre los más pequeños.

Que Lidl haya tomado la decisión de desterrar las golosinas de su zona de cajas obedece también, de todos modos, a un cambio social. “La aceptación pública de las golosinas ha menguado mucho en los últimos años”, subraya Hennig. El consumidor es cada vez más consciente de lo que come y no duda en dar la espalda a las golosinas y al chocolate para reemplazarlos por zumos de frutas y ensaladas preparadas. Precisamente por esta razón, estos alimentos tienen cada vez más protagonismo en las zonas de cajas de los supermercados.

El consumidor actual está cada vez más falto de tiempo, por lo que colocar a su alcance ensaladas preparadas en la zona de cajas es en realidad todo un acierto. Al tema de la ausencia de tiempo hay que sumar además el tema del estrés. Al consumidor no le gusta que sus visitas semanales al supermercado se conviertan en auténticos episodios de terror por culpa de las pataletas provocadas por las golosinas emplazadas en las zonas de cajas de estos establecimientos. Desterrando las golosinas de sus cajas y reemplazándolas por frutos secos y fruta fresca, supermercados como Lidl están intentando mejorar en realidad la experiencia de compra del cliente, asegura el experto en investigación del consumo Robert Kecskes.

Te recomendamos

A3

ADN

Navidad

Recopilatorio

Enamorando

Compartir