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¿Le puede el miedo escénico? Afróntelo con estos 5 trucos de los ponentes de las conferencias TED

TEDBill Clinton, Jeff Bezos, Jane Goodall y Bill Gates son sólo algunos de los ilustres ponentes que se han paseado en alguna ocasión por las famosísimas conferencias TED (Tecnología, Entretenimiento, Diseño). Año tras año TED se las ingenia para fichar a “crème de la crème” de la política, la economía, la cultura, la tecnología, el arte, la ciencia y otras muchas disciplinas.

Los ponentes de TED, cuyos vídeos acumulan audiencias millonarias en YouTube, son el espejo en el que se miran muchos conferenciantes “novatos”. Teniendo esto en cuenta, la investigadora Vanessa Van Edwards ha puesto la lupa sobre los ponentes más exitosos de TED para desgranar todos y cada uno de sus trucos. Si va a dar próximamente una ponencia y siente sudores fríos sólo de pensar en subirse al escenario, quizás debería tomar nota de estos trucos:

1. Las palabras están sobrevaloradas
Modular bien la voz y dar el tono adecuado a las palabras es extremadamente importante cuando una persona se enfrenta a una conferencia. Sin embargo, sin el lenguaje corporal apropiado, hasta el discurso oral más depurado puede acabar perdiendo su razón de ser.

2. Las manos están para ser agitadas
¿La mejor manera de expresarse corporalmente en una ponencia? La respuesta a esta pregunta está meridianamente clara: agitando las manos. Cuanto más mueva las manos el ponente, más elevada será la puntuación que le otorgue después el espectador. En la investigación de Van Edwards, el ponente peor valorado pronunció un discurso de 18 minutos en el que hubo 272 movimientos de manos. Sin embargo, el conferenciante mejor valorado realizó casi el doble de movimientos de manos, 465 para ser exactos. Agitando las manos, los ponentes se ganan la confianza del público y se lo ponen más fácil a la hora de seguir sus argumentaciones en el escenario.

3. El ponente debe hacer suyos muchísimos tonos
Los conferenciantes que apuestan por múltiples tonos de voz en sus ponencias logran puntuaciones un 30% más elevadas que quienes hacen uso de un tono monocorde. La multiplicidad en los tonos de voz se traduce en más carisma y en más credibilidad a ojos del espectador. Una buena manera de luchar contra el tono monocorde en las ponencias es echar mano de historias y de pequeñas bromas inofensivas.

4. La sonrisa es sinónimo de inteligencia
Cuanto más se ríe el ponente, más inteligente es percibido por parte de la audiencia. Los conferenciantes que sonríen durante 14 segundos son contemplados con más inteligentes que aquellos más “alérgicos” a las sonrisas. Es imprescindible, por lo tanto, salpicar de vez en cuando el discurso con sonrisas.

5. Los primeros 7 segundos son decisivos
Los primeros gestos, los primeros pasos, las primeras sonrisas y los primeros movimientos de manos de los ponentes en el escenario son tremendamente importantes, quizás todavía más importantes que la primera frase.

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